Perfeccionismo de Rivera no podrá ser igualado GL
Nueva York.-La figura del lanzador panameño Mariano Rivera se hizo aun más grandiosa en la temporada que dedicó por completo a despedirse del deporte del béisbol profesional, donde personificó la perfección en todo lo que hizo tanto dentro como fuera del diamante.
Muy pocas veces en la historia del deporte se puede disfrutar de una figura como la de Rivera, de ahí, que todos al despedirlo tras 19 años de cerrador estelar en las Grandes Ligas le diesen las "gracias".
Si los éxitos deportivos con los Yanquis, el equipo de toda su carrera, fueron únicos al conseguir ser el mejor cerrador de todos los tiempos y cinco títulos de la Serie Mundial, más sobresalió todavía la clase de persona que era y los valores que defendía.
Rivera desde que llegó de su natal Panamá siempre tuvo como única bandera, la honradez, que combinó a la perfección con la humildad y confianza en si mismo a la hora de aprovechar las cualidades que poseía y hacer que los demás pudiesen recibir su ayuda, que a partir de ahora será aun mayor como ya tiene planificado.
Esa fue la verdadera razón que eligiese el 2013 como el año de la retirada, porque para él la edad tenía otro efecto diferente a los demás y lo demostró con nada menos que 44 salvamentos y 2.11 de efe, además de ser elegido al 13 Partido de las Estrellas.
Nadie dudaba que podía haber seguido lanzando con calidad, pero el tenía ya el convencimiento que lo había dado "todo" y no era "honesto" seguir sin sentirse satisfecho consigo mismo.
