Perder el tiempo
Perder el tiempo es sencillamente imperdonable, y eso, lamentablemente, se ha convertido en un “deporte” bastante manoseado en República Dominicana.
Pero a la pérdida de tiempo hay que agregarle la dilapidación de recursos económicos y la falta de interés por el desarrollo humano.
Estos males se han convertido en una costumbre, pero se les hace caso omiso , y más que eso, ya se han constituido en pan nuestro de cada día.
En el área deportiva, para citar un solo caso, se pierde tiempo y recursos en grandes cantidades, sin que el movimiento olímpico se dé por enterado, y da muestras de que importa muy poco o nada lo que viene sucediendo.
A las autoridades gubernamentales, mucho menos, porque han implantado la política de “hacer nada o muy poca cosa”.
¿Qué pasa, que al parecer a nadie le importa un comino los males que vienen dándose a todos los niveles?
Sencillamente, cuando no se valoran elementos fundamentales para el desarrollo humano, pocas cosas buenas pueden esperarse en una sociedad.
Definitivamente, estamos como el cangrejo, y mientras eso ocurre, a Dios que reparta suerte.
