Pedro, Marichal y el BC
Estoy feliz, quizá como nunca antes, por las agradables noticias que se han producido en los últimos dos días.
Primero, la elección de Pedro Martínez a Cooperstown, luego la designación del estadio Quisqueya como Juan Marichal, y tercero, la más importante, el extraordinario incremento que registró la economía dominicana en 2014, de acuerdo al anuncio del gogernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu.
Que el país haya crecido más de un 7%, mientras la mayoría de las grandes economías del mundo están en recesión, es sencillamente una información de “espanto y brinco”, como decía el fenecido periodista deportivo Max Álvarez en sus populares programas radiales.
Y es que un crecimiento económico de esa naturaleza indica que el país está “boyante”, que miles han salido y deben dejar atrás la pobreza que durante siglos ha sido un factor deprimente en nuestra población.
Estoy que no quepo en mis vestimentas, porque si los acontecimientos que generaron Pedro y Marichal, son de trascendencia, la última tiene una importancia extraordinaria.
Espero que todos los dominicanos estén frotándose las manos con ese crecimiento económico.
