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Pasaporte electrónico permitirá integrar identidad en celulares y otros dispositivos

  • Dirección PAsaportes visualiza entrada en vigencia del Digital Travel Credential (DTC).

Pasaporte electrónico
El pasaporte electrónico abre las puertas a la documentación en dispositivos móviles.

Santo Domingo. Más allá de una renovación estética o de un cambio de libreta, las autoridades de la Dirección General de Pasaporte se han encargado de indicar que el nuevo pasaporte inaugura una plataforma tecnológica pensada para evolucionar en el tiempo y alinearse con los estándares internacionales de control migratorio.

La principal innovación del pasaporte electrónico se encuentra, como su mismo nombre lo dice, en su núcleo tecnológico.

A diferencia del documento tradicional, la nueva libreta incorpora una hoja de datos fabricada en policarbonato, un material plástico de alta resistencia, con menos probabilidad a ser vulnerado de manera fraudulenta.

Esta hoja sustituye el papel laminado y concentra la información esencial del titular bajo un formato que, según los técnicos de la Dirección de Pasaporte, lo hace más seguro y duradero.

Integrado a esta estructura se encuentra un chip cifrado que almacena datos biográficos, demográficos y biométricos del ciudadano, garantizando una vinculación única entre el documento y su portador.

Este componente permite la validación electrónica inmediata en sistemas migratorios automatizados, al tiempo que cumple con las normativas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), requisito indispensable para su reconocimiento en aeropuertos y fronteras de todo el mundo.

El pasaporte en la parte visual

A nivel visual y físico, el pasaporte electrónico añade múltiples capas de seguridad.

La numeración del documento se realiza mediante perforación cónica láser, un proceso de alta precisión extremadamente difícil de replicar.

Imagen explicativa suministrada por la Dirección de Pasaportes sobre el nuevo documento.

A esto se suman estampados en color oro, elementos invisibles que solo se revelan bajo determinadas luces y símbolos de identidad nacional como el mapa del país y la Cigua Palmera.

Todo ello convive en las distintas categorías de libretas: ordinaria (azul), diplomática (negra) y oficial (vino), que ahora comparten un mismo estándar electrónico.

La fase inicial comenzó el 15 de enero de 2024 con la habilitación de citas exclusivas para personas con pasaportes vencidos, próximos a vencer, con páginas agotadas o que solicitaban el documento por primera vez.

El 19 de febrero se producirá la primera captura y entrega oficial del pasaporte electrónico, y pocos días después, el 23 de febrero, el servicio se extendió gradualmente a oficinas del interior del país.

Algo que no debe pasarse por alto y que, influirá en evitar traumas, es que el pasaporte nuevo coexistirá con el viejo.

Ambos conviven y mantienen plena validez hasta que el documento vigente del ciudadano expire. No existe obligación de renovar anticipadamente, una decisión que como dijimos, evitará saturaciones y garantizar la continuidad del derecho a viajar.

En términos de vigencia, el nuevo pasaporte conserva los estándares conocidos: 10 años para adultos y 5 años para menores de 18 años, tomando en cuenta los cambios físicos propios del crecimiento.

Esta continuidad facilita la transición y reduce la frecuencia de renovación, beneficiando directamente al usuario.

Para los dominicanos en el exterior, el cronograma contempla una espera mayor. El despliegue internacional está previsto de forma gradual a partir de agosto de 2026.

Hasta entonces, si un ciudadano residente fuera del país necesita renovar su documento, podrá solicitar sin inconvenientes un pasaporte regular, el cual seguirá siendo aceptado en todos los controles migratorios.

Las ventajas del nuevo sistema se articulan en tres pilares fundamentales. El primero es la seguridad. La combinación de policarbonato, chip cifrado y datos biométricos eleva sustancialmente la protección contra falsificaciones y suplantaciones de identidad.

El segundo es la eficiencia. Al cumplir con los estándares de la OACI, el pasaporte electrónico permite una lectura rápida y confiable en sistemas automatizados, reduciendo tiempos de espera en aeropuertos y puntos fronterizos.

El tercero es el posicionamiento internacional. La adopción de esta tecnología proyecta una imagen de país moderno, confiable y alineado con las mejores prácticas globales.

Sin embargo, la visión de largo plazo va más allá de la libreta física. El pasaporte electrónico se concibe como una plataforma tecnológica en constante evolución. El objetivo final es la transición hacia la Digital Travel Credential (DTC) o Credencial de Viaje Digital, que permitirá integrar progresivamente la identidad de viaje del ciudadano dominicano en dispositivos móviles y otros formatos digitales avanzados.

Desdee este punto de vista, el nuevo pasaporte no representa un punto de llegada, sino un punto de partida.

Del papel al chip, y del chip al entorno digital, ese es el camino que aunque algo tarde, República Dominicana finalmente lo empieza a transitar.

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Es periodista y locutor. Cubre Congreso, Partidos Políticos y JCE.

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