Partir o quedarse

Dilenia Cruz

Muchas veces vemos gente que al parecer están en la cima de todo en sus países natales. Sin embargo, dejan todo y emprenden un viaje a lo desconocido, o más bien hemos de decir, un viaje hacia sus sueños.

Ay quienes se mudan a otros países bajo el argumento de la reunificación familiar, otros por el anhelo de buscar una vida mejor.

Los latinos hemos experimentado un acelerado proceso migratorio a países desarrollados, siendo Estados Unidos el destino original de la gran mayoría, hasta que se abrieron las posibilidades en España, por la facilidad de contar con un idioma similar, muchos decidieron tomar ese destino.

Para quien emigra por condiciones económicas, pero que en su propio país no tiene una educación formal, ya sea técnica o profesional básicamente, llega a su destino con la mentalidad de insertarse en lo que mas rápidamente pueda aparecer, trabajos básicamente de manufactura en industrias o en los campos.

En Estados Unidos donde es conveniente tener los conocimientos elementales del idioma, incluso para quienes tienen títulos universitarios las exigencias son mayores pues para insertarse en un buen puesto de trabajo, muchos de esos profesionales se ven obligados a reinventar sus profesiones y en muchos casos dejarlas abandonadas, pues el nivel de desempeño en el idioma requiere mayor perfección mientras mayor sea el puesto al que aspira.

Un de los aspectos que todo el que aspira a emigrar debe tener en cuenta es el dicho “donde fueres haz como vieres”, y nunca perder sus sueños y ser persistente con el aprendizaje del idioma, porque al igual que la lengua natal es un día a día.