Pareja, familia, inteligencia emocional II
Por fortuna, el cerebro emocional aprende de manera diferente al cerebro pensante. Los centros cerebrales primitivos de la emoción, albergan las habilidades necesarias para gobernarnos a nosotros mismos y para desarrollar nuestras actitudes sociales.
Así que somos capaces de aumentar cada vez más nuestra inteligencia emocional, siempre que lo deseemos y trabajemos para ello.
Cada persona tiene su propio perfil de fortalezas y debilidades. Sin embargo en términos generales, las mujeres suelen tener mayor conciencia de sus emociones, mostrar mayor empatía y más capacidad de interrelacionarse.
Los hombres suelen mostrar mayor confianza en si mismos, mayor capacidad de adaptación y más habilidades para lidiar con el estrés.
Lo importante sería que ambos trabajemos en perfeccionar las habilidades del otro género, lo cual beneficiaría en gran manera las relaciones de pareja y familia, ya que cuando utilizamos nuestra inteligencia emocional, somos capaces de expresar los sentimientos de modo más adecuado y eficaz, posibilitando la colaboración en la consecución de un objetivo común como es el caso de la pareja y la familia.
Trabajar en lo siguiente aumentará la Inteligencia Emocional:
-Capacidad de escuchar y comunicarse de manera asertiva.
-Adaptabilidad y capacidad de responder ante los contratiempos y dificultades. Capacidad de controlarse.
-Autoconfianza, empatía, la asunción del punto de vista del otro y la cooperación.
Esto ayudará a los padres a criar hijos con mayor salud emocional.
