Papa critica búsqueda obsesiva de bienes
Roma.-El papa Francisco criticó ayer “la búsqueda obsesiva de bienes terrenales y de las riquezas” y consideró que las tentaciones de “reducir todo al dinero, al placer y al poder son apremiantes”.
“No podéis servir a Dios y a la riqueza. O al Señor, o a los ídolos fascinantes pero ilusorios”, dijo Jorge Bergoglio desde la ventana del palacio apostólico, momentos antes del rezo del Ángelus. Francisco afirmó que esta es una elección que se debe renovar continuamente “porque las tentaciones de reducir todo al dinero, al placer y al poder son apremiantes”, unos ídolos que, añadió, “portan resultados tangibles y al mismo tiempo fugaces”.
Finalmente, criticó aquellas actuaciones que van dirigidas a apoyarse “en bienes inmediatos y contingentes, olvidando y a veces rechazando el bien supremo, el amor paterno de Dios”.
“Nos alejamos del amor de Dios cuando vamos hacia una búsqueda obsesiva de bienes terrenales y de las riquezas, manifestando así un amor exagerado a esta realidad”, subrayó.
El papa Francisco se convirtió ayer en el primer pontífice católico en visitar una parroquia anglicana en Roma y utilizó la histórica ocasión para exhortar a una mayor unión luego de siglos de desconfianza, prejuicios y hostilidad entre ambas iglesias.
Francisco y el obispo anglicano en Europa, Robert Innes, oraron juntos en la Iglesia de Todos los Santos, no muy lejos de la Plaza de España.
Innes recibió a Francisco elogiándolo por su solidaridad con los refugiados e inmigrantes. Los anglicanos se separaron del catolicismo en 1534, después de que se le negara una anulación matrimonial al rey Enrique VIII de Inglaterra.
Ambas iglesias trabajan en desarrollar vínculos amistosos pese a los obstáculos que incluyen profundas diferencias en asuntos como la ordenanza de mujeres y la admisión de obispos abiertamente homosexuales.
Las tensiones se agravaron en 2009 cuando, bajo el predecesor de Francisco, Benedicto XVI, el Vaticano facilitó la conversión al catolicismo para los anglicanos descontentos con la dirección liberal de su iglesia.
El pasado octubre, el papa Francisco y el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, celebraron juntos las vísperas en la iglesia San Gregorio al Celio de Roma para mostrar su cercanía tras 50 años de acercamiento entre esas dos Iglesias.
