“Padres, estén atentos”: psiquiatra advierte sobre jóvenes y la tendencia therian
Francis Báez insta a padres a reforzar la identidad y autoestima de sus hijos ante la tendencia viral
Psiquiatra alerta a padres sobre tendencia “therian” y advierte posibles trastornos de identidad en jóvenes
La especialista sugiere que la identificación con animales puede estar ligada a carencias afectivas
Santo Domingo.- La psiquiatra Francis Báez advirtió a padres y tutores ante la creciente visibilidad en redes sociales de la llamada tendencia “therian”, jóvenes que afirman identificarse espiritual o psicológicamente con animales no humanos. “Padres, estén atentos”: psiquiatra advierte sobre jóvenes y la tendencia therian
Desde su perspectiva clínica, la especialista dijo a El Día que el fenómeno, más allá de considerarse una simple moda digital, podría reflejar conflictos más profundos relacionados con la autoestima, la construcción de identidad y la salud mental.
“Muchos de los que están jugando a esto están buscando tener grupos homogéneos, personas con los mismos trastornos para sentirse apoyados e identificados”, afirmó. Sin embargo, advierte que ese respaldo puede ser frágil.

“Es un apoyo a medias, porque si tú eres un animal, conviértete en un animal total. O eres animal o no eres animal”, expresó.
Búsqueda de pertenencia y baja autoestima
La doctora Báez entiende que detrás de esta identificación puede existir una necesidad intensa de pertenencia.
En su análisis, muchos adolescentes y jóvenes atraviesan etapas de confusión sobre quiénes son y qué lugar ocupan en la sociedad, lo que los hace vulnerables a subculturas que prometen aceptación inmediata.
“Yo creo que es una baja autoestima muy grande. De ser un humano a querer pasar a ser una bestia es tener un concepto muy bajo de ti”, señaló.
La especialista diferenció entre el amor por los animales y la identificación como uno de ellos
. “Amar un perrito o un gato y darle afecto es una cosa; querer ocupar el lugar de ellos y bajarte donde tú estás para ser un animal es otra muy distinta”, explicó.
Para Báez, esta tendencia debe analizarse dentro del marco de la salud mental.
“Hay muchas cosas que cuestionar a nivel psiquiátrico. Sí conviene afrontarlo con especialistas y también en el entorno familiar”, insistió.
El rol de los padres ante señales de alerta
La psiquiatra fue enfática en señalar que los padres deben asumir un papel activo en la orientación de sus hijos cuando detecten conductas asociadas a esta tendencia.
“Los padres deben tomar la responsabilidad de identificar quiénes de sus hijos están optando por entrar en estos grupos”, expresó.
En sus declaraciones, utilizó ejemplos ilustrativos para cuestionar la coherencia entre la identidad proclamada y la conducta real.
“Si de verdad eres un animal, compórtate como un animal en todos los sentidos y no ocupes los lugares de los humanos ni hagas las cosas que hacen los humanos”, dijo, aludiendo a que quienes se identifican como therians continúan utilizando celulares, redes sociales y participando de dinámicas propias de la vida humana.
“Quítenle todas las redes sociales, porque los animales no tienen celulares ni redes. Ustedes verán que van a querer participar en las cosas de humanos”, agregó, sugiriendo que la permanencia en espacios digitales podría reforzar la conducta.
Aunque sus palabras han generado debate por el tono directo, Báez aclaró que el objetivo es llamar la atención sobre la necesidad de intervención profesional y no promover el maltrato ni la humillación.
Identidad en construcción en la era digital
El auge del fenómeno “therian” se ha visto amplificado por plataformas como TikTok e Instagram, donde jóvenes comparten videos utilizando accesorios que simulan rasgos animales y relatan su conexión identitaria con determinadas especies.
Para la psiquiatra, la viralidad no elimina el análisis clínico. “Independientemente de que ahora se haya vuelto viral y se pueda llamar moda digital, muchos niños y jóvenes no tienen una identidad clara ni siquiera de quiénes son o a qué pertenecen”, afirmó.
Según explicó, durante la adolescencia la personalidad está en proceso de consolidación, y cualquier influencia intensa puede impactar su desarrollo. “Estos cambios pueden producir alteraciones en la construcción de la personalidad, claro que sí. Pero nunca dejarán de ser humanos, aunque tengan una personalidad desvirtualizada o despersonalizada”, indicó.
Conducta, violencia y límites
Báez también vinculó el tema con la reflexión sobre la conducta humana. “Cuando una persona deja salir la violencia, deja salir su parte animal”, comentó, estableciendo una diferencia entre impulsos instintivos y la capacidad racional que caracteriza al ser humano.
En ese sentido, insistió en que el juicio lógico y la medición de consecuencias son rasgos distintivos de la humanidad.
“Los animales no miden consecuencias ni tienen raciocinio lógico como los humanos”, puntualizó.
Para la especialista, el riesgo no radica únicamente en el uso de accesorios o expresiones simbólicas, sino en la posible internalización de una identidad que implique negación del propio valor como persona.
Orientación y al diálogo
Ante el debate público que ha surgido alrededor del tema, la psiquiatra recomendó a las familias mantener canales de comunicación abiertos, observar cambios de conducta y buscar apoyo profesional si es necesario.
“Esto debe afrontarse con especialistas. No es burlándose ni ignorándolo. Es orientando, reafirmando la identidad y fortaleciendo la autoestima”, subrayó.
La discusión sobre los therians abre una conversación más amplia sobre los retos que enfrentan padres y educadores en un entorno digital donde nuevas subculturas emergen con rapidez y pueden influir en la percepción que los jóvenes tienen de sí mismos.
Para Báez, el mensaje es claro: la identidad humana no debe diluirse en tendencias pasajeras. “El ser humano no vino para ser un animal. Puede haber confusión, puede haber vacíos, pero sigue siendo humano”, concluyó.