Otro embarazo después de varios años: especialistas recomiendan preparación antes de volver a ser madre
- A propósito del embarazo de Alexandra MVP, la ginecóloga especialista en fertilidad y terapia sexual, Dra. Lilliam Fondeur, explica por qué la edad reproductiva y la evaluación médica son determinantes para un nuevo embarazo
Santo Domingo, RD. – El anuncio del embarazo de la empresaria y famosa de redes, Alexandra MVP, varios años después de convertirse en madre por primera vez, ha despertado el interés sobre los embarazos que ocurren tras una década o más desde el nacimiento del último hijo. Aunque muchas mujeres logran concebir nuevamente de forma natural, los especialistas advierten que el paso del tiempo provoca cambios en el organismo que hacen necesaria una planificación previa.
La ginecóloga especialista en fertilidad y terapia sexual, doctora Lilliam Fondeur, explicó que volver a embarazarse después de muchos años no debe asumirse de la misma manera que el primer embarazo, ya que el estado de salud y la fertilidad pueden ser muy diferentes.
"El segundo embarazo también necesita planificación. Muchas mujeres creen que, por haber sido madres, su cuerpo está listo para un nuevo embarazo. No necesariamente."

La especialista explicó que durante una década pueden producirse cambios importantes en el peso corporal, la presión arterial, el metabolismo o la salud hormonal, por lo que recomienda acudir a una consulta preconcepcional antes de buscar un embarazo. En esa evaluación se pueden identificar factores de riesgo, controlar enfermedades existentes, alcanzar un peso saludable, iniciar la suplementación con ácido fólico y adoptar hábitos que favorezcan la fertilidad.
Asimismo, indicó que esta consulta debería formar parte de la rutina de las mujeres que desean concebir, ya que muchas complicaciones del embarazo pueden prevenirse antes de que ocurra la gestación.
En cuanto a las posibilidades de lograr un nuevo embarazo después de varios años, Fondeur aclaró que el hecho de haber tenido un hijo anteriormente no significa que la fertilidad permanezca igual.
"La fertilidad no se mide por la edad que marca la cédula, sino por la edad que tienen los óvulos."
Explicó que los óvulos también envejecen con el paso del tiempo y disminuyen tanto en cantidad como en calidad, especialmente después de los 35 años. Sin embargo, destacó que actualmente existen estudios que permiten conocer la reserva ovárica y evaluar el potencial reproductivo de cada mujer, además de tratamientos que pueden ayudar cuando existen dificultades para lograr un embarazo.
La especialista añadió que consultar a tiempo sigue siendo uno de los factores más importantes para aumentar las probabilidades de éxito.
"En fertilidad existe una regla de oro: mientras más temprano se consulte, mayores son las posibilidades de lograr un embarazo."
Otro aspecto que suele generar dudas es si el cuerpo conserva una especie de "memoria" del primer embarazo. Sobre este tema, la ginecóloga explicó que, aunque el organismo mantiene algunos cambios derivados de una gestación previa, esto no detiene el envejecimiento natural de los ovarios.
"El útero tiene memoria; los ovarios tienen calendario."
Precisó que el embarazo deja una huella en el organismo, pero el reloj biológico continúa avanzando. Por ello, el principal factor que determina las posibilidades de un nuevo embarazo no es el tiempo transcurrido desde el último parto, sino la edad de los óvulos.
Respecto a los cuidados que requieren estas gestaciones, Fondeur señaló que no necesariamente se trata de embarazos de alto riesgo, sino de embarazos que demandan un seguimiento más individualizado.
"Más que un embarazo de alto riesgo, es un embarazo que necesita una atención más personalizada."
Indicó que una valoración médica antes de la concepción y un control prenatal desde las primeras semanas permiten detectar oportunamente posibles complicaciones y ofrecer mayor seguridad tanto a la madre como al bebé. Añadió que el objetivo de la medicina actual es prevenir y anticiparse a los riesgos, más que generar preocupación en las pacientes.
Finalmente, la especialista recomendó que las mujeres que desean volver a ser madres comiencen a prepararse incluso antes de intentar quedar embarazadas. Entre las principales recomendaciones figuran mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, dormir adecuadamente, controlar el estrés, evitar el consumo de tabaco y alcohol y mantener un peso saludable.
También recordó la importancia de iniciar el consumo de ácido fólico al menos tres meses antes de buscar el embarazo, debido a que ayuda a disminuir el riesgo de malformaciones congénitas en el bebé.
"El tiempo es el único tratamiento que no podemos recuperar. En fertilidad, cada año cuenta."
La ginecóloga concluyó que la preparación para un embarazo comienza mucho antes de obtener una prueba positiva y que cuidar la salud antes de la concepción representa el primer paso para favorecer un embarazo saludable y el bienestar del futuro bebé.