Otra “jodienda” en salud
Todos los días surgen nuevas “jodiendas” que complican más el sistema de seguridad social. Otra “jodienda” se agrega esta semana. La discusión de modificación de una resolución del año 2022 para convertir en obligatoria una carta de autorización para la compra, por parte de los pacientes, de medicamentos de alto costo.
La resolución 553-02, de ser tocada, convertirá prácticamente en un monopolio la venta y entrega de esos fármacos en la Dirección de Medicamentos de Alto Costo (DAMAC).
Se pretende, según se asegura en las motivaciones presentadas por la Dirección General de Información y Defensa de los Afiliados a la Seguridad Social DIDA, bajar el gasto de bolsillo. De intenciones está lleno el cielo.
Cada vez se complica más la entrega de fármacos de alto costo a pacientes con Enfermedades Crónicas No Transmisibles, como cáncer, problemas del corazón y diabetes. Mientras, los pacientes siguen en el centro de las decisiones.
He consultado a líderes y sociedades médicas relacionadas al tema y tienen una opinión unánime: rechazo. ¿Por qué? Porque según sus argumentos pondría más burocracia en la carrera letal de salvación de vida de los enfermos.
Un medicamento tiene vida útil y un paciente corre una carrera contra el reloj para salvar su vida o, sencillamente, mantener calidad de vida mientras espera lo más seguro que tenemos: la muerte. Una burocracia innecesaria no es recomendable.
Sugiero que el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) tome en cuenta la opinión de las sociedades médicas, que, por la composición legal de ese órgano de la seguridad social, las sociedades científicas son prácticamente la voz de los pacientes en ese órgano.
Y que prime la prudencia y el buen sentido humano para que la modificación de esa resolución no se convierta en una daga más en el pecho de los enfermos.
