TOKÍO.– Las autoridades niponas instaron ayer a evacuar a más de dos millones de personas en el sudoeste del país por el avance hacia la región del fuerte tifón Haishen, que provocó cientos de vuelos fueran cancelados y alertas por posibles inundaciones.
Más de 430,000 personas recibieron la orden de evacuar de inmediato varias localidades de las prefecturas de Okinawa, Kagoshima y Kumamoto y se instó a otros 2,67 millones a buscar refugio en numerosos municipios de esas provincias y la de Nagasaki, según cifras recogidas por la cadena pública NHK.
Las autoridades llevan desde la víspera pidiendo que se ejecuten evacuaciones tempranas para evitar víctimas y heridos causados por el tifón que, pese a haberse debilitado en su avance por el océano Pacífico, sigue siendo peligroso y podría afectar seriamente al archipiélago.