Odontología forense
La odontología forense no es una tecnología disponible a utilizar en la República Dominicana. El papel de la investigación odontológica es comparar un dato conocido, con otro desconocido.
Las investigaciones que se llevan a cabo mediante las radiografías dentales, se apoyan en que la víctima de una violencia disponga de una ficha dentaria, mejor conocida como odontograma.
La dentadura que es un tejido duro conduce a la identificación positiva, siempre que existan los datos pre-morten, como radiografías, fotos o moldes de yeso que se puedan comparar con los dientes del sujeto o del fallecido.
Más o menos, esto fue lo que desde la función de asesor de la Comisión de Salud, hubimos de plantearles a los legisladores, que en el 2003, creyeron poder introducir la odontología forense, tratando de colegiar a los profesionales de la odontología en nuestro país. Y todavía –una década después–, no está regulado el ejercicio profesional de los odontólogos.
¿Por qué? Quizás nuestros políticos tienen por regla empezar planes de progreso, y abandonarlos sin razón alguna; dirán algunos odontólogos que no pueden entender los intereses que impiden la colegiación de la profesión.
Lo cierto que es que los científicos de la odontología forense informan una verdad concreta sobre lo descubierto en un caso. De ahí la frase: “La certeza científica razonable”, es decir, la forma en que la evidencia odontológica dice que es 99% seguro que una verdad encierra la opinión del investigador.
El odontólogo ligado a procesos legales, recurre a dos técnicas de investigación criminalística: a) la rugoscopia: que es la técnica de identificación estomatológica que se encarga del estudio, registro y clasificación de las rugosidades palatinas; y, b) la quieloscopia: que es la técnica de identificación estomatológica que se encarga del estudio, registro y clasificación de las configuraciones de las comisuras labiales.
Si no se deciden por desarrollar la odontología forense, los peritos no tendrán más camino que conversar con los familiares para averiguar si la víctima ha sufrido alguna extracción dental, o alguna especificidad en su dentadura.
El papel de la odontología forense en los desastres tiene una importancia capital. Hay que ver nada más las circunstancias que dificultan la identificación dental de ciertos accidentes aéreos, incendios, naufragios, inundaciones, terremotos o guerras.
Por medio de la cronología dental, podemos hacer un diagnóstico de la edad. La angulación mandibular se toma con cierta reserva para la determinación de la edad: En el recién nacido 170°, en la segunda dentición 150°, en los adultos de 100° a 110, en los ancianos de 130° a 135° y así hasta el desgaste dental.
Pero el método de identificación dental funciona, y es uno de los más eficaces en ciertas investigaciones antropológicas.
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