WASHINGTON. — El presidente Barack Obama dice que planea ayudar a los inmigrantes que están en el país sin autorización a “legalizarse” sin una ley aprobada en el Congreso.
Y promete controlar un sistema que, afirma, deporta indebidamente a inmigrantes. Pero la Casa Blanca ha sido vaga sobre los cambios que se espera que el presidente anuncie pronto. ¿Qué puede hacer en realidad el presidente sin la cooperación de los legisladores?
Según la ley en vigor, el presidente pudiera instruir a las autoridades de inmigración a proteger temporalmente de la deportación a ciertos inmigrantes y otorgarles permiso de trabajo. Pero el presidente no puede dar a los inmigrantes irregulares la tarjeta verde, visas ni ninguna otra vía a un estatus de residencia legal permanente.
Sólo el Congreso tiene esa autoridad, y hasta ahora los legisladores han mostrado poco interés en reformar el complicado sistema de inmigración del país. Sin embargo, Obama no tiene las manos atadas.
Hace dos años lanzó el programa DACA, que permite a personas que llegaron al país sin autorización cuando eran niños permanecer en Estados Unidos sin temor a la deportación durante dos años.
Hasta el momento, más de 610.000 personas se han beneficiado del programa. El presidente también puede autorizar a algunas personas que viven ilegalmente en el país a recibir “libertad condicional interna”, período durante el cual pueden solicitar autorización para quedarse legalmente.
Una vez que reciben esa autorización, pueden solicitar posteriormente un ajuste a su estatus migratorio y posiblemente recibir la residencia permanente. Los inmigrantes con tarjeta verde pueden solicitar la naturalización tras cierto tiempo en el país.
En el pasado, la designación “libertad condicional interna” ha estado limitada a ayudar a un pequeño número de inmigrantes a quedarse legalmente en el país, por lo general cónyuges, padres e hijos de personal militar estadounidense.
mejorar el sistema, puede permitirnos canalizar más recursos a la frontera en vez de separar familias, mejorar el sistema de inmigración. No cumpliría mi deber si no trato de mejorar el sistema que todos reconocen que no funciona”.
Alejandro Mayorkas, segundo funcionario del Departamento de Seguridad Nacional, ha dicho anteriormente que el presidente puede ayudar a los inmigrantes irregulares en el país a “legalizarse” con un programa similar al que ahora ofrece protección contra la deportación a inmigrantes jóvenes. Mayorkas dirigió anteriormente el Servicio de Ciudadanía e Inmigración, que maneja programas como el DACA.
Dijo que el programa no da a los inmigrantes jóvenes un estatus legal, sino que les da una “presencia legal” y les permite trabajar con autorización. “Estatus legal” en materia de inmigración es una frase específica que significa que los inmigrantes tienen visas o tarjetas verdes que les permiten vivir y trabajar en el país legalmente. “Presencial legal” puede significar que alguien tiene una visa, pero también puede aplicarse a otros inmigrantes que cuentan con permiso temporal de estancia, aunque se hayan quedado más tiempo del autorizado en la visa o entrado al país sin autorización.