Sierra Oil Gas, que se encamina a convertirse en la primera compañía privada productora de crudo de México en siete décadas, nunca ha perforado un pozo.
Muchos analistas declararon que la primera licitación de México fue un fracaso porque 12 de los 14 bloques ofrecidos no despertaron suficiente interés como para otorgar contratos, mientras que el ministro de Hacienda, Luis Videgaray, admitió que la participación fue menor que la esperada.
Videgaray calificó la licitación de “buen primer paso” y elogió el proceso por su transparencia.
La licitación ofreció una prueba del nuevo panorama petrolero de México.
El motivo, según el presidente Enrique Peña Nieto, era atraer inversión extranjera, impulsar el empleo y contribuir a revertir 10 años de declinación de la producción nacional de crudo.