Nuestra clase gobernante
El dominicano que más ha aportado al estudio político de la sociedad dominicana es Juan Bosch. Desde 1955 hasta 1988 aportó miles de páginas donde analizó los diversos factores que operan sobre nuestra sociedad para ser como es.
Además indicó cuáles elementos deben ser tomados en cuenta para generar una transformación de las estructuras sociales que posibiliten una sociedad más justa y próspera.
La falta de una clase burguesa dominante, según Bosch, demandaba que se articulara una clase gobernante que impulsara los cambios sociales, económicos y políticos, desde el Estado y la Sociedad Civil, que cerrara la brecha histórica provocada por nuestro capitalismo tardío.
Para esos fines creó el Partido de la Liberación Dominicana y publicitó sus ideas por la prensa, revistas y libros para educar a la sociedad en su conjunto en el logro de dicha propósito.
Lejos está el PLD de lograr dicho objetivo, aunque es menester reconocerle logros, y también fallos graves, en su paso por el poder del Estado. Indudablemente que permitir el grado de corrupción que exhiben muchos peledeistas atenta contra el objetivo propuesto de Bosch y en consecuencia dilata el desarrollo de nuestra sociedad.
El recién finalizado proceso de selección de los miembros faltantes del Comité Central fue una vitrina obscena del uso de recursos que no se corresponden con hombres y mujeres honestos. No todos por supuesto.
Si al final se imponen los más corruptos no tiene sentido que exista el PLD porque carece del objetivo que le dio nacimiento.
