
Uf. Probablemente esa expresión habrá salido casi sin pensar de la boca de todos en el paddock del GP de Países Bajos de Fórmula 1 después de ver el tiempo de Lando Norris en el tercer entrenamiento. El dominio del inglés en ensayos fue abismal desde el arranque, pero lo del sábado fue impactante: rompió todos los relojes.
Norris salió con neumáticos blandos nuevos cuando la tanda estaba cerca del cierre para simular clasificación y marcó 1m08s972 para borrar del mapa a todos sus rivales, incluido Oscar Piastri, su compañero de McLaren y líder del Mundial.
El australiano quedó a 242 milésimas, una diferencia muy grande para una pista de tan poco tiempo de giro. Solo para dar una idea, George Russell quedó tercero con el Mercedes, a 886 milésimas. Y Carlos Sainz fue cuarto con el Williams a casi un segundo.
El inglés mandó un mensaje claro al resto de la categoría y, especialmente a Piastri, con quien lucha por la corona. Eso sí, Norris deberá ratificar todo en la clasificación, en la que no deberá cometer errores. Ahí está su falencia habitual, cuando la presión aumenta su mentalidad lo traiciona. Piastri, de cabeza granítica, aguardará ese momento. Pero, por lo visto en los tres entrenamientos, si Lando no falla, todo parece indicar que de Países Bajos se llevará el trofeo más grande.