No será una tarea fácil
El nuevo ministro de Deportes, Danilo Díaz, está tratando de llegar a acuerdos para que su gestión no se vea empañada por las tradicionales contradicciones que se verifican como por arte de magia en ese sector.
No es una tarea fácil, debido a los múltiples intereses que intervienen de forma directa o indirecta, la totalidad de origen económico.
Hasta el momento todo ha sido color de rosa en los encuentros que ha sostenido con los distintos protagonistas, donde se han expuesto los planes generales de una gestión que aparenta estar empeñada en mejorar las relaciones con la cúpula del Comité Olímpico Dominicano y otros sectores.
Para defender las inversiones multimillonarias que hace el Estado en deportes, ha sido necesario aplicar “mano dura”, debido a los debilidades del sistema contable de las federaciones.
Y es ahí cuando comienzan las graves contradicciones que han afectado el desarrollo del deporte nacional.
Se pueden tener buenos planes y excelentes intenciones, pero hay que hilar bastante fino en la frontera entre el populismo y lo que tiene que ser, por lo que hay que desearle “suerte” a Díaz y a su equipo.
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