No se duerman
En días pasados, les comenté sobre el poco coro que se le hizo por aquí a Rob Manfred como nuevo comisionado del béisbol de las Grandes Ligas. Pero mucho menos se le hizo al nombramiento de Omar Minaya como asesor especial del presidente del sindicato de peloteros de Grandes Ligas, Tony Clark.
Ambos nombramientos sucedieron al final del mes pasado y aquí pasaron sin pena ni gloria, algo que no debió ser, debido a la importancia que tienen para el futuro del mercado del béisbol en el país.
Les reitero Manfred representa el peligro, ya que desde su discurso inicial como comisionado dijo que sería la continuación del saliente Bud Selig, quien empezó a destruir el sistema de firmas de prospectos fuera de los Estados Unidos, apoyado en la pésima medida de multar y suspender por dos años las firmas millonarias, afectando directamente a los equipos que más invierten en nuestro país.
El Estado dominicano, desde la presidencia, debe tratar de utilizar la fuerza que Minaya pueda ejercer desde el Sindicato para el próximo acuerdo laboral con los equipos de Grandes Ligas, donde Manfred tratará de imponerse.