¡No quiero ver! (2-3)

Dilenia Cruz
Dilenia Cruz

En diferentes ocasiones, Facebook ha confrontado casos públicos de demanda por parte de personas que utilizan sus páginas de modo que ellos entienden es inapropiado.

Quienes no utilizan sus nombres reales, algunos porque son transgéneros, en otros casos porque prefieren nombres un tanto artísticos, pero que no corresponden a sus nombres propios.

Lachyna, La dominicana chula, La rubia de oro, y un sinnúmero de nombres que en ocasiones provienen de apodos familiares, apodos entre amigos de las escuelas o de sus sueños de ser famosas pasan a ocupar los nombres de estos jóvenes y otros no tan jóvenes quienes quieren escapar de un publico específico para entrar en otro que con frecuencia es desconocido.

Los padres de estas chicas afirman que ellos revisan frecuentemente los Facebook de sus hijas. Sin embargo, ni siquiera notan en qué momento han sido eliminados por sus princesas.

Niñas entre 15 y 18 años comienzan a alimentar sus páginas con imágenes sugerentes y casi pornográficas sin imaginarse a dónde van a parar esas foto, desconociendo que todo lo que es publicado en Facebook es público y cualquiera puede utilizarlo y lo que es más, que una imagen subida al internet, aunque la borren, jamás desaparece.

Están los depredadores cibernéticos quienes se hacen pasar por jóvenes iguales y citan a sus presas para conocerse en persona y después de eso hacer con ellas lo que mejor les parezca. Tan solo tenemos que recordar el caso de la adolescente que se presentó hace unos años a una cita en Acrópolis Center para encontrarse con un hombre adulto que la quería obligar a irse con el. Ser padres responsables puede doler.

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Dilenia Cruz