Santo Domingo.– El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, afirmó que la Iglesia católica no es sostenida por el Gobierno dominicano, sino que recibe una colaboración económica limitada y regulada, similar a la otorgada a otras instituciones sin fines de lucro, destinada exclusivamente a proyectos sociales, educativos y comunitarios.
Morel Diplán explicó que cada diócesis del país recibe un aporte estatal aproximado de 500 mil pesos mensuales, recursos que según explicó no se utilizan para beneficios personales del clero, sino para sostener obras que permanecen al servicio de la comunidad.
“El Gobierno da una colaboración, un aporte a cada diócesis para ayudar a pagar nóminas o proyectos educativos y de servicio social. No es para sacerdotes en lo personal”, precisó.
Fondos para obras comunitarias
Durante su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, donde estuvo acompañado por Monseñor José Amable Durán, obispo auxiliar de Santo Domingo y administrador apostólico de la Diócesis de La Vega y el padre José Luis Cruz, rector de la Universidad Católica de Santo Domingo enfatizó que los recursos se destinan a escuelas, dispensarios médicos, farmacias parroquiales, casas curiales e iglesias, infraestructuras que continúan funcionando independientemente de quién esté al frente de la parroquia.

“El sacerdote se va o muere, pero la obra permanece para la comunidad”, afirmó.
Indicó además que cada parroquia es autosostenible y que los sacerdotes deben gestionar los recursos necesarios para su funcionamiento, bajo la supervisión del obispado correspondiente.
“La parroquia tiene que buscar los medios para sostenerse, pero siempre con control institucional dentro de la Iglesia”, explicó.
Exoneraciones fiscales
Morel Diplán rechazó que la Iglesia católica goce de privilegios exclusivos en materia de exoneraciones fiscales y recordó que la Constitución dominicana reconoce en igualdad de condiciones a todas las confesiones religiosas.

“Las exoneraciones no se dan a personas, sino a instituciones. Se conceden igual que a ONG y a otras iglesias. No es un privilegio exclusivo de la Iglesia católica”, sostuvo.
Incluso afirmó que existen otras denominaciones religiosas con mayores volúmenes de exoneraciones.
“La lista de exoneraciones de otras iglesias es incluso mayor que la nuestra. Eso está documentado”, aseguró.
“La Iglesia aporta más de lo que recibe”
El arzobispo coadjutor defendió el rol social de la Iglesia católica, al señalar que su contribución en educación, salud, acompañamiento comunitario y formación de valores supera ampliamente cualquier apoyo estatal.
“Es infinitamente más lo que la Iglesia aporta a la sociedad que lo que recibe”, expresó.
Salud del cardenal López Rodríguez
Durante el encuentro, Morel Diplán también se refirió al estado de salud del cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, arzobispo emérito de Santo Domingo, quien padece Alzheimer.

“Físicamente está muy bien, pero a nivel mental ha ido perdiendo la facultad de pensar y hablar con fluidez”, explicó.
No obstante, destacó que mantiene momentos de lucidez y participación activa en celebraciones litúrgicas.
“Celebra misa, da la bendición, come bien y tiene fuerza. Las hermanas que lo atienden hacen una labor maravillosa”, dijo.
Liderazgos eclesiales y contexto histórico
Al comparar distintos liderazgos dentro de la Iglesia dominicana, Morel Diplán señaló que cada época exige estilos distintos.
“Monseñor Nicolás y monseñor Agripino jugaron un papel fundamental en momentos en que el país no tenía instituciones sólidas. Ellos se convirtieron en referentes morales”, afirmó.
Indicó que hoy existe mayor pluralidad institucional, aunque reconoció que siempre es necesario un liderazgo ético.
Autocrítica a la iglesia y misión social
El arzobispo admitió que la Iglesia puede haber reducido su presencia en algunos debates sociales relevantes.
“Quizás no nos involucramos lo suficiente en algunos temas importantes del país. En eso tenemos que hacer nuestro mea culpa”, reconoció.
Reiteró que la misión pastoral debe estar vinculada a la realidad social.
“La misión de la Iglesia se da entre la gente, no al margen de la sociedad”, señaló.
Crisis de vocaciones y rol de la familia
Sobre la disminución de vocaciones sacerdotales y religiosas, Morel Diplán afirmó que se trata de un reflejo de una crisis vocacional general en la sociedad.
“Hay crisis en el matrimonio, en lo profesional y en lo humano. Hoy se valora más lo económico que el servicio”, dijo.
Subrayó que la familia es clave para revertir esta situación.
“Sin familias estables y formadas, no habrá vocaciones religiosas ni buenos ciudadanos”, advirtió.
Relación con monseñor Ozoria
El arzobispo coadjutor de Santo Domingo aclaró que la carta que se hizo publica del arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, fue un documento de carácter estrictamente personal y sin ninguna implicación institucional.
Explicó que se trató de un desahogo dirigido a personas cercanas, que nunca tuvo la intención de hacerse público, y que su difusión se produjo de manera informal. No obstante, explicó que el contenido del escrito no ha generado observaciones ni llamados de atención por parte del Vaticano.
“Desde el Vaticano no se ha dado ningún sentido oficial a esa carta ni se ha interpretado como una posición institucional de la Iglesia. Fue una expresión personal, como la puede tener cualquiera en un momento determinado”, afirmó.
El prelado descartó que el episodio haya afectado la relación entre ambos, asegurando que esta se mantiene en términos normales y respetuosos.
“Para mí es un hermano y un amigo. Le tengo mucho respeto por su trayectoria y por todo el trabajo meritorio que ha realizado a lo largo de su ministerio”, expresó.
Asimismo, destacó el legado pastoral de monseñor Francisco Ozoria, a quien definió como un referente en la organización eclesial del país.
Recordó que Ozoria realizó una labor significativa en San Francisco de Macorís, encabezó la estructuración de la diócesis de San Pedro de Macorís y, posteriormente, reorganizó la Arquidiócesis de Santo Domingo mediante el sistema de vicarías, lo que permitió el fortalecimiento institucional y el surgimiento de nuevas diócesis.
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Edili Arias
Periodista egresada de la Universidad O&M, apasionada por escribir sobre niñez, salud e historias humanas. Combina su amor por el periodismo con su afición por los deportes. Madre de dos niños, lo que le aporta una perspectiva cercana y sensible en sus reportajes.