Niñez y crímenes de lesa humanidad

Altagracia Suriel
Altagracia Suriel

Hay esperanza de los abominables hechos vinculados al caso Esptein no queden impunes. Desde inicios de enero han estado saliendo los horrores de una red de depredación contra lo más sagrado de la humanidad, que son los niños, niñas y adolescentes.

Los 9 relatores de la ONU que analizan los archivos del expediente sugieren que en el mismo podrían haberse cometido crímenes de lesa humanidad, como son casos de esclavitud sexual, violencia reproductiva, desaparición forzada, tortura, tratos inhumanos y degradantes, y feminicidio. Según el artículo 7 del Estatuto de Roma para la Corte Penal Internacional, los crímenes de lesa humanidad son aquellos que se cometen como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque.

Parece ser que las atrocidades que se mencionan en el caso fueron cometidas por Esptein y sus cómplices cumplen con los requisitos establecidos para determinar los crímenes de lesa humanidad, porque la red constituía un ataque generalizado contra la población infantil, ocurría a gran escala y también involucraba a muchas víctimas.

Los relatores de la ONU hicieron una exhortación a enjuiciar los presuntos crímenes instando a “todos los tribunales nacionales e internacionales competentes” a hacerlo. Los relatores señalaron también que “es imperativo que los gobiernos actúen de manera decisiva para responsabilizar a los perpetradores” puntualizando que “nadie es demasiado rico o poderoso para estar por encima de la ley”.

Ya Brasil y México tomaron la delantera. Brasil abrió una investigación, puesto que ese país se menciona más de 4,000 veces en los archivos Esptein con situaciones de tráfico y explotación de adolescentes. México también acaba de informar la conformación de una comisión de la verdad para esclarecer si en el rancho de Esptein en Nuevo México se cometieron violaciones y torturas.

El llamado está hecho. Veremos si la justicia vence a la impunidad. Este caso será la prueba que demostrará a nivel global si de verdad la justicia es igual para todos o es sólo el sueño de los ingenuos que aspiran a una sociedad más justa y humana.