Muerte anunciada
La Comisión de Ética de la FIFA fue demasiado benévola en aplicar ayer apenas ocho años de suspensión a Joseph Blatter y a Michel Platini.
Las pruebas de corrupción han sido más que evidentes, para que tras las penas impuestas, ahora ambos consideren que fueron exageradas.
Y las condenas fueron sumamente benignas, porque hay que admitir que a pesar de las desmanes que cometieron, principalmente en el manejo de recursos, también fueron genios en cuanto a la recaudación de miles de millones de dólares, mediante una genial operación del departamento de mercadeo, que conquistó como patrocinadores con cifras gigantescas a las grandes multinacionales de todo el mundo.
Los “pataleos” de apelarar no prosperará.
Reitero, que lo mejor que podrían haber hecho era retirarse en paz, porque no había formas de evitar una condena.
Otros miembros de la FIFA han sido deportados y detenidos en diferentes cárceles del mundo, entonces, Blatter y Platini, principales cabezas, han sido tratados con paños de seda con esta suspensión de apenas ocho años, con la que en el fondo deben estar “satisfechos”.
