Motocicletas son mayoría absoluta del parque vehicular mientras aumentan el caos vial y la violencia
- Solo entre enero y abril de 2026 ingresaron al país 103,774 motocicletas
Santo Domingo. El crecimiento acelerado de las motocicletas en República Dominicana ha transformado la movilidad urbana y la economía informal, pero también ha profundizado una crisis de seguridad vial y violencia en las calles. Lo que durante años fue visto como el “vehículo del pueblo”, hoy también representa uno de los principales desafíos para las autoridades por el aumento de accidentes, muertes y agresiones vinculadas al tránsito.
Las motocicletas se han consolidado como el principal medio de transporte de miles de dominicanos debido a su bajo costo, facilidad de desplazamiento y utilidad como herramienta de trabajo. Motoconchistas, repartidores y trabajadores informales dependen diariamente de este vehículo para generar ingresos y sostener a sus familias.
Sin embargo, mientras aumenta su presencia en las calles, también crecen el desorden vial, las infracciones y los episodios de violencia asociados a conductores de motocicletas.
Motocicletas ya representan el 58 % del parque vehicular
Datos de la Gerencia de Estudios Económicos y Tributarios de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) revelan que entre enero y abril de 2026 ingresaron al país 103,774 motocicletas, una cifra superior en 32.19 % a las 78,506 importadas durante el mismo período de 2025.
El parque vehicular dominicano continúa dominado por las motocicletas. Al cierre de 2025, República Dominicana registraba 6,640,871 vehículos, de los cuales 3,846,694 eran motocicletas, equivalentes al 57.9 % del total nacional.
Para abril de este año, la cantidad total de vehículos ascendió a 6,794,081 unidades y las motocicletas aumentaron a 3,954,053, representando ya el 58.2 % del parque vehicular nacional.
El crecimiento más acelerado del tránsito
El crecimiento de este tipo de transporte ha sido sostenido y acelerado. Solo en 2025 se incorporaron 314,727 nuevas motocicletas, el mayor aumento absoluto entre todas las categorías vehiculares, según la DGII.
Mientras los automóviles apenas crecieron un 2.7 %, las motocicletas registraron un incremento de 8.9 % en un solo año. De los 446,819 vehículos nuevos registrados en 2025, más del 70 % correspondió a motocicletas.
Pero detrás de ese crecimiento también se esconde una crisis persistente de seguridad vial.
Las estadísticas del Observatorio Nacional del Registro Civil (Onarec) indican que, de las 897 defunciones registradas en el país por accidentes de tránsito en lo que va de 2026, al menos 249 corresponden a accidentes de motocicletas.
A esto se suma el elevado número de infracciones cometidas por conductores de esos vehículos. Entre 2020 y 2025, las autoridades registraron más de 2.2 millones de fiscalizaciones relacionadas con motociclistas.
Solo durante 2025, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) fiscalizó 834,113 motocicletas y retuvo otras 81,107 por violaciones a la Ley 63-17 sobre movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial.
Violencia en las calles
Sin embargo, el fenómeno ya no se limita únicamente a los accidentes o al caos vial. En los últimos años también ha crecido la violencia protagonizada por motociclistas en medio de conflictos de tránsito o disputas territoriales vinculadas al transporte informal.
Los motoristas continúan imponiendo su propia ley en las calles, persiguiendo, intimidando y agrediendo a conductores involucrados en accidentes o discusiones.
Uno de los casos más recientes ocurrió la semana pasada en el sector Nueva Barquita, en Santo Domingo Norte, donde un motociclista identificado como Ramón Elías Ureña Hernández, alias “Mon Elías”, ultimó a Osvaldo Silverio tras una discusión por un pasajero.
Otro incidente se produjo el miércoles en el sector Café de Herrera, en Santo Domingo Oeste, cuando un conductor del Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE) fue agredido mientras trasladaba estudiantes hacia un centro educativo.
El chofer, Henrry González, se dirigía hacia la escuela Rafaela Santaella, en la avenida Isabel Aguiar, cuando se produjo un roce con una motocicleta que supuestamente transitaba en vía contraria y transportaba a dos niñas.
Horas después del incidente se entregó voluntariamente Gregory González, conocido como “Negro Malo”, señalado como uno de los motociclistas involucrados en la agresión.
Los episodios reflejan una realidad cada vez más frecuente en las calles dominicanas: discusiones de tránsito que escalan rápidamente a la violencia física, amenazas e incluso homicidios.
Mientras las motocicletas continúan siendo el sustento de miles de familias y el medio de transporte más accesible del país, las autoridades enfrentan el desafío de controlar un crecimiento que avanza más rápido que la capacidad de regulación, fiscalización y educación vial.
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