Morel Diplán advierte que la vanidad debilita los valores de la sociedad

Arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Morel Diplán, llamó a ejercer en los medios de comunicación con una práctica ética y responsable.
Arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Morel Diplán, llamó a ejercer en los medios de comunicación con una práctica ética y responsable. Arlenis Castillo.

Santiago.- El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, afirmó que la vanidad se ha convertido en uno de los principales males de la sociedad y exhortó a los fieles a vivir con humildad, sencillez y espíritu de servicio.

Al presidir una eucaristía en la iglesia Santa Ana, de la comunidad Las Palomas, en Licey al Medio, el prelado recordó que la verdadera grandeza del ser humano no depende de las riquezas ni de las apariencias, sino de su capacidad para servir a los demás.

El arzobispo sostuvo que la verdadera grandeza del ser humano no está en las riquezas ni en las apariencias, sino en la capacidad de escuchar, servir y actuar con prudencia.

En otra celebración eucarística, realizada en la Catedral Santiago Apóstol con motivo de las fiestas patronales de Santiago, el arzobispo también llamó a detener el deterioro del medio ambiente y advirtió que muchos de los desastres naturales que afectan al planeta están relacionados con la contaminación provocada por la actividad humana.

"Tenemos contaminación de todo tipo, por lo que es necesario que hagamos un alto en el camino", manifestó el religioso, al tiempo que exhortó a seguir las orientaciones sobre el cuidado de la creación promovidas por el papa Francisco y el actual papa León XIV. Las fiestas patronales de Santiago concluirán este sábado 25 de julio.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en la fe que transforma.