Moral y Cívica: regreso a lo prudente

Frederich E Berges
Frederich E Berges

El ciudadano ve con impotencia el triste espectáculo de protestas de “banquistas”, operadores de loterías informales o electrónicas, porque se intenta limitar su propagación; la proliferación de motoconchos, símbolos de la ineficiencia del transporte y del caos e incapacidad de registro y regulación pública; la creciente inseguridad que ha obligado al Estado a enfrentar los celulares “macos” pero incapaz de entrarle a las motos sin placas.

Frente a estas realidades, el amigo Alfredo Cruz Polanco aboga por la reinstauración de la materia Moral y Cívica, que afirma fue abolida del currículo escolar.

En un artículo reciente de la autoría de Cruz Polanco, este aboga por la inclusión de la asignatura Moral y Cívica en las escuelas públicas y privadas, recordando que cuando se impartía, se inculcaban valores patrios, el cuidado del medioambiente, los derechos y deberes ciudadanos, valores familiares, trabajo digno, urbanidad y muchos otros valores.

Esta propuesta formaría parte del retorno a una educación más clásica, sustentada en el raciocinio, las buenas costumbres y valores universales, en contraparte a los crecientes niveles de corrupción, la desintegración familiar y el irrespeto de las leyes. Cada día somos más prisioneros de la cultura de lo fácil, lo ilegal, y la indiferencia.

Cruz Polanco, al igual que cientos de miles de ciudadanos se expresa por la necesidad de una educación firme, en escuelas y hogares, en contraposición con la pérdida de valores y la continua degeneración de nuestro medio ambiente, social y físico, al creciente tráfico en mensajes negativos y muestras de actos de burla jurídica a que somos sometidos.

No puedo estar más de acuerdo con una propuesta, que ojalá sea contenida en el llamado pacto educativo que ciertos sectores sociales están por suscribir con fuerzas políticas, y que entre todos luchemos por expulsar esta invasión de anti valores que nos arropa.