Santo Domingo.- Moradores de la urbanización Los Hidalgos, en el sector La Ciénaga, del kilómetro 14 de la autopista Duarte, denunciaron este sábado que llevan más de 15 años esperando el arreglo de sus calles, debido a las condiciones en que se encuentran, entre piedras, polvo y lodo, lo que dificulta sus actividades cotidianas.
Ada Irma Tapia, quien reside en la localidad desde hace más de dos décadas, afirmó que han intentado comunicarse con las autoridades, pero que estas solo les hacen promesas que nunca se cumplen.
“Esta situación ha sido muy difícil. Hemos hablado con el síndico y dicen que sí, que mañana, y se queda en promesas y no resuelven”, dijo.
Asimismo, aseguró que, ante esta situación, han optado por no utilizar sus vehículos de manera cotidiana, debido a las condiciones de las calles.
“Ahí tengo dos carros trancados porque es muy difícil manejar así”, puntualizó.

Los niños y adultos mayores, los más afectados
Ángela Montaño narró que cada vez que un vehículo transita por la comunidad, levanta una gran cantidad de polvo, situación que, según afirmó, afecta la salud de los moradores, especialmente de los niños y adultos mayores.
“Cada carro que pasa por aquí levanta una polvareda terrible y soy una persona enferma. Mi familia está completamente enferma, con problemas respiratorios”, expresó.
Improvisación comunitaria
Julio Hernández destacó que tuvo que buscar estrategias junto a un familiar para evitar que su camioneta sufra daños por los constantes golpes al transitar por la zona.
“Yo tuve que, junto a mi hijo, que tiene diez años, buscar cómo tapar los hoyos frente a mi casa con sacos de arena para poder llegar a mi hogar”, puntualizó.
Indignación con las autoridades
Elizabeth Núñez narró que las autoridades del cabildo se han hecho de la “vista gorda” ante la situación. Según comentó, estas acudieron al lugar y les hicieron creer que repararían las calles hace dos años.
“Antes tenía una capa asfáltica, pero ellos vinieron en elecciones y ahora está peor”, expresó.
Cuando llueve, el problema empeora
Isabel Ferrera comentó que, cuando llueve, esta vía se convierte en una “odisea” para poder llegar a sus hogares.
“La calle se torna peor porque está en tierra y cuando llueve la calle se va”, manifestó.
Asimismo, destacó que acceder a servicios básicos, como solicitar productos en un colmado o pedir un taxi, se ha vuelto cada vez más complicado, debido a que algunos servicios se niegan a entrar a la urbanización por las condiciones de la vía.
“Aquí, desde que caen dos gotas de agua, los deliveries no quieren entrar y los taxis cancelan los servicios”, puntualizó.