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Miguel Mejía afirma que Maduro estaba negociando con Trump y Qatar fue el mediador

  • El dirigente de izquierda critica las "ambiciones" petroleras de Trump
  • Asegura que su distanciamiento con el presidente Abinader nunca fue personal

maduro
El presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, llegan al helipuerto de Wall Street, en una fotografía de archivo. EFE/EPA/Stringer

Santo Domingo.– Desde la visión del liderazgo político venezolano, la supuesta “extracción” del expresidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, ocurrida el 3 de enero en Caracas, no pudo haberse producido sin la existencia de infiltraciones internas.

Así lo afirmó el secretario general del Movimiento Izquierda Unida (MIU), Miguel Mejía, quien además confirmó la existencia de negociaciones entre el Gobierno venezolano y Estados Unidos, con mediación internacional, específicamente del Emir de Qatar.

“Nada de lo que ha sucedido podía pasar sin que hubiera un infiltrado. Ellos están claros en eso”, señaló.

“Maduro estuvo negociando con Trump. Hay una hoja de ruta. El mediador fue Qatar, y muchas de las cosas que hoy se ven no son improvisadas”, aseguró.

Miguel Mejía-Delcy Rodríguez -Venezuela
Miguel Mejía durante su reunión con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.

Entre los puntos incluidos en esos contactos, Mejía mencionó la liberación gradual de presos políticos y la apertura controlada del sector petrolero a empresas extranjeras.

Críticas a Trump y el control del petróleo

Miguel Mejía fue crítico del expresidente estadounidense Donald Trump, a quien acusó de actuar con ambiciones hegemónicas sobre las riquezas naturales de Venezuela.

“Eso de que Trump va a comprar, vender y manejar el dinero del petróleo venezolano es pura bravuconería”, sentenció.

Explicó que Venezuela necesita alianzas tecnológicas para aumentar su producción petrolera, pero siempre bajo control del Estado.

“No es solo tener la reserva más grande del mundo. Se necesita tecnología, adiestramiento y socios estratégicos”, puntualizó.

La detención de Maduro

Sobre la detención de Nicolás Maduro Guerra en Estados Unidos, Mejía consideró que su encarcelamiento forma parte de una estrategia de presión política.

“Trump va a utilizar esa presa como moneda de negociación dentro de su ambición y su hegemonismo”, afirmó.

Indicó que la narrativa del llamado “cartel de los soles” fue desmontada por la propia Fiscalía estadounidense.

“Cuando lo presentan ante la Fiscalía, eliminan esa calificación. Quitan el término, aunque mantienen el cargo”, explicó.

"Con Venezuela en la buenas y en la malas"

El dirigente de izquierda visitó Venezuela el pasado fin de semana, donde se reunió con Delcy Rodríguez, presidenta en funciones del país, y con Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano, actualmente preso en Estados Unidos.

Mejía explicó que su viaje no tuvo carácter oficial, sino personal y político.

“Fue una visita de sentimiento particular, de reafirmar mi amistad con el pueblo venezolano. Estar en la buena y en la mala”, dijo.

Según su relato, Venezuela vive bajo una constante amenaza externa.

“Ese país está amenazado. Hay barcos, hay submarinos. Eso genera miedo en la población. Es lógico pensar que en cualquier momento pueda producirse una agresión”, afirmó en el Programa Hoy Mismo.

Reencuentro con Abinader en Palacio Nacional

Sobre su reunión con el presidente Luis Abinader en el Palacio Nacional, Mejía la definió como un “reencuentro entre amigos”, luego de una ruptura pública motivada por profundas diferencias en materia de política exterior, particularmente en torno a la postura del Gobierno dominicano frente a Venezuela.

Mejía, quien durante 17 años fue una de las figuras más estables del aparato estatal dominicano, sirviendo bajo tres presidentes, aseguró que la separación con el actual mandatario nunca fue personal, sino “estrictamente política”.

Venezuela vive una transición incierta

Respecto al futuro político de Venezuela, Mejía sostuvo que el Gobierno actúa dentro del marco constitucional, aunque reconoció que existen tensiones en torno a los plazos electorales.

“Están limitados por lo que establece su Constitución, a menos que aparezca algún tecnicismo jurídico”, indicó.

También fue crítico con la oposición venezolana, especialmente con María Corina Machado.

“Ella no logra unificar a la oposición. Dicen una cosa y hacen otra, porque terminan legitimando el proceso”, sostuvo.

Soberanía dominicana

Finalmente, Miguel Mejía expresó su preocupación por la presencia de aviones militares estadounidenses en territorio dominicano, en el contexto del conflicto regional.

“Cuando vi esos aviones en San Isidro sentí un gran dolor. Eso es lesivo a la soberanía”, expresó.

Negó que República Dominicana haya sido utilizada como plataforma de ataque contra Venezuela, aunque admitió que el tema genera resentimiento en Caracas.

Un vínculo roto por la política, no por lo personal

Miguel Mejía recordó que su salida del Gobierno se produjo tras una contradicción directa con el presidente Abinader sobre la forma en que República Dominicana debía manejar su relación con el conflicto venezolano. Según explicó, siempre abogó por una diplomacia de moderación y equilibrio.

“Yo nunca le pedí al presidente que se pusiera la boina roja de Chávez, pero tampoco que se pusiera la bota de los golpistas. Le pedí que pensara en el país y en su figura histórica”, afirmó.

El dirigente defendió que su postura ha sido coherente con su trayectoria política y ética, recordando que mantuvo posiciones críticas incluso durante los gobiernos de Leonel Fernández y Danilo Medina, sin que ello derivara en rupturas.

Mejía confirmó que la comunicación con el presidente Abinader ha sido restablecida y que podrían producirse nuevos encuentros.

“Ya está restablecida la comunicación telefónica. En cualquier momento nos volvemos a ver”, concluyó.

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Periodista egresada de la Universidad O&M, apasionada por escribir sobre niñez, salud e historias humanas. Combina su amor por el periodismo con su afición por los deportes. Madre de dos niños, lo que le aporta una perspectiva cercana y sensible en sus reportajes.

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