Mi balance de 2014

Frederich E Berges
Frederich E Berges

Llegamos a los días finales de este viaje alrededor del sol llamado año calendario, viaje este que no ha sido fácil, pero tampoco el más difícil. Usualmente para esta época, aquellos que habitualmente escribimos artículos de opinión en los periódicos, usamos estas fechas para repasar los hechos que consideramos más prominentes, en un ejercicio de recordación y análisis.

En lo político se destaca la alta ponderación favorable que el país le concede al presidente Danilo Medina, cuyo mandato es caracterizado por formas de gran agrado debido a su cercanía a la población y sus medidas de gobierno, las cuales son interpretadas como altamente favorables.

Tal ha sido el caso del manejo de la sentencia 168-13 sobre inmigración o la reforma reciente al Código Penal.

Mientras la oposición, centrada en los hijos del PRD, continúa con su ya acostumbrada desorganización. Otros esperan con gran vocación el curso de los vientos.

En cuanto a lo económico, satisface la estabilidad macroeconómica y fortaleza del peso, aunque ello sea a costa de un endeudamiento público cada vez más creciente.

La situación fiscal no mejora, hecho evidenciado por la renuencia de reducir el ITBIS al 16%, aunque aliviada por la caída en los precios de los hidrocarburos.

Lo social continúa con pocas variaciones, siendo el país cada vez más el refugio del vecino desesperanzado por el desorden en su país, y nuestra incapacidad para lograr que los avances económicos experimentados hasta la fecha, o al menos en las cifras oficiales, les llegue a los estratos socioeconómicos más bajos. Por igual, reina la percepción en cuanto al equilibrio de la justicia, que a pocos satisface.

En fin, cerramos un año 2014 con sus altas y bajas, pero profundamente esperanzados que los próximos 365 días nos traerán un mayor desarrollo social, continuidad en la estabilidad económica, y un futuro político más despejado. ¡Feliz año nuevo a todos!