Más y mejor riqueza
El 2014 que ahora comienza es una nueva oportunidad para que la sociedad dominicana genere mayor equidad entre sus miembros.
Somos poco más de 10 millones y todavía más de la mitad no alcanza a obtener suficientes ingresos para cubrir sus necesidades básicas cotidianas, a pesar de que llevamos décadas de incremento de la riqueza nacional. No basta con que generemos más riqueza, debemos mejorar su distribución.
Un componente importante es la presión fiscal, es decir, el monto que aportamos de impuestos al Estado de acuerdo al tamaño de la economía nacional.
Todos están de acuerdo que la presión fiscal es muy baja para el tamaño de nuestra economía, pero lo más grave es que los impuestos más relevantes son regresivos, son impuestos directos que llevan a los pobres y las clases medias a ser los que más aportan al fisco, mientras que la riqueza generada en su mayor parte va a manos de pequeñas minorías.
Si quienes más ganan son los que menos aportan -a veces son exentos de pagar impuestos- y los que menos ganan son los que más aportan, entonces el desarrollo será una ilusión.
Si le sumamos a eso los números astronómicos que se escapan en la corrupción y el pago de una deuda pública que en gran medida fue generada sin impactar el bienestar de la mayoría, no podemos hablar de que avanzamos, por el contrario retrocedemos.
El 2014 es una nueva oportunidad para enderezar el rumbo hacia el desarrollo.
