Más cuidado con shows que involucren a menores

Fausto Polanco

Cuando se trate de conciertos que involucren menores de edad, sus organizadores deben cuidar todos los detalles para que no les ocurran cosas que luego vayan a lamentar.

Estuve presente en el concierto de Justin Bieber cubriendo para este diario, y fui testigo de la gran cantidad de niños y adolescentes que se dieron cita al estadio Olímpico.

Lo primero que me llamó la atención fue lo difícil que les resultaba entrar a tantos niños, pues las filas eran interminables y al llegar a la entrada cualquier menor pudo haber sido aplastado por tanta gente que luchaba por entrar al mismo tiempo. Por suerte eso no sucedió.

Sin embargo, lo más lamentable fue tener dentro del recinto la venta de bebidas alcohólicas disponibles para menores, quienes las compraban como si se tratara de una botella de agua.

Fui testigo cuando una menor, de 14 o 15 años, se compró dos vasos de cerveza, uno para ella y el segundo se lo pasó a una menor que ella, quizá de 10 años de edad.

Le reclamé a la joven y al que se la vendió que eso no debía ser, porque una menor no puede comprar una bebida alcohólica, pero tampoco alguien vendérsela.

El vendedor se fue al otro lado y la jovencita solo dijo: “No lo puedo evitar, es Justin Bieber que va a cantar y tengo que tomar”, y se fue del lugar. ¿Sabrán los padres que estos hijos suyos fueron a tomar?

Sobre el autor

Fausto Polanco

Editor de Espectáculos.
Autor del libro Merengueros.