Mamá, sonríe ¿ya te sanaste?": el dolor de una maestra que perdió la sonrisa por el intrusismo en odontología

  • Su visita al al Centro Médico V Centenario, ubicado en la Vega, no solo comprometió su estado emocional, también el de su niña de ocho años, quien no concibe ver en su madre la sonrisa que alegraba sus días.

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Santo Domingo.- El intrusismo profesional es un flagelo social que deja huellas permanentes en las víctimas, atraídas por procedimientos a bajo costos y el lenguaje persuasivo de quienes incursionan en las áreas de salud sin preparación previa.

Una simple evaluación médica para la extracción de molares dejó una herida permanente en una maestra, quien acudió con la esperanza de solventar sus problemas odontológicos en el consultorio de los hermanos Franklin José Almánzar Escarramán y William Radhamés Almánzar Escarramán, acusados por el Ministerio Público de actuar en complicidad y operar sin exequátur que justificara el ejercicio de sus funciones.

Mamá, sonríe ¿ya te sanaste?": el dolor de una maestra que perdió la sonrisa por el intrusismo en odontología
Milka Mercedes Ramírez

Lo que parecía una intervención rutinaria para extraer las piezas dentales, se convirtió en una pesadilla para Milka Mercedes Ramírez, donde el dolor y la desesperación cobran vida cada vez que intenta sonreír frente al espejo.

El procedimiento que le arrebató la sonrisa

Tan solo recuerda los golpes de aquellos instrumentos de odontología en el interior de su boca, los mismos que ocasionaron un daño permanente que le arrebató la facultad de volver a expresarse, haciéndola dependiente de medicación constante que le impide hasta caminar.

"Yo me sentía segura, porque para mí él era el médico. Incluso, en medio de la cirugía, nosotros interactuábamos. Yo le decía: ¿ya la sacó, doctor?", recordó Ramírez.

En el programa El informe, presentado por la periodista Alicia Ortega, la afectada confesó que aún se encuentra bajo las sombras de un malestar que se intensifica con cada movimiento bucal cuando intenta articular, al menos, una palabra.

Su visita al al Centro Médico V Centenario, ubicado en la Vega, no solo comprometió su estado emocional, también el de su niña de ocho años, quien no concibe ver en su madre la sonrisa que alegraba sus días.

"A la niña no sé qué decirle. Ella me dice: ¿te sanaste?, y yo le digo que sí, porque no quiero preocuparla. Me hace la prueba, ríete, di A, no te has sanado, me dice", manifestó con profunda tristeza.

Las piezas dentales nunca fueron extraídas y las esperanzas son nulas. Solo queda la sed de justicia en quienes mantienen la fe de que se cumpla con el debido proceso.

¿Qué sucedió?

Los hermanos fueron arrestados con orden judicial, luego de que el Ministerio Público los acusara de complicidad, operación sin exequátur y provocar lesiones que pudieron causar la muerte de la paciente.

De acuerdo con el órgano persecutor del delito, la víctima acudió al consultorio el pasado 17 de enero a realizarse una extracción de molares.

Luego de una evaluación médica, presuntamente le entregaron una prescripción que contemplaba la autorización de la operación costeada por el seguro médico, a cargo de Franklin José Almánzar Escarramán.

La acusación consta que, al momento de iniciar la intervención para extraer las piezas dentales, Franklin Almánzar le colocó anestesia y procedió a golpear con instrumentos de odontología.

De acuerdo con una certificación médica de fecha cinco de febrero de 2026, la paciente presentó fuertes dolores cuando, supuestamente, el doctor no pudo extraer por completo las piezas dentales, en una intervención que se extendió por horas.

El dolor persistió y la afectada decidió buscar una segunda opinión: consultó con varios odontólogos que diagnosticaron daños permanentes en su salud bucal.

Medida de coerción

La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de La Vega impuso garantía económica y presentación periódica por seis meses a los hermanos Almánzar.

La fianza contempló el pago de 75 mil pesos en efectivo a Franklin Almánzar y de 20 mil pesos, también en efectivo, a su hermano.

El caso recibió la calificación jurídica provisional de violación a los artículos 265, 266 y 285 del Código Penal, así como a los artículos 92, 94, 156, 162, 164 y 166 de la citada Ley No. 42-01.

Sobre el autor

Keysa Leger San Pablo

Keysa Leger Periodista