Magín Díaz advierte que bancas ilegales deberán regularizarse o cerrar
- El ministro de Hacienda aseguró que el proceso de depuración se realizará “sin presión” y bajo estrictos controles de transparencia
Santo Domingo, RD. – El ministro de Hacienda, Magín Díaz, advirtió que las bancas de apuestas que operan de manera irregular en República Dominicana tendrán que acogerse al proceso de regularización dispuesto por el Gobierno o, de lo contrario, cerrar sus operaciones.
El funcionario afirmó que el país fue “sembrado” de bancas y máquinas tragamonedas en los últimos años, situación que actualmente está bajo revisión mediante un plan de regularización coordinado por el Gobierno.
“Hay que cumplir las reglas. Quienes no puedan regularizarse, entonces tendrán que cerrar”, expresó Díaz durante una entrevista en el programa El Día de Telesistema, al referirse a los establecimientos que operan fuera del marco legal.
El titular de Hacienda explicó que el presidente de la República emitió un decreto para ordenar el proceso, el cual es coordinado por el administrador de la Lotería Nacional, Teófilo Quico Tabar, junto al Ministerio de Hacienda, la Dirección de Casinos y Juegos de Azar y una comisión de veedores integrada por figuras de reconocida credibilidad.

Entre los miembros de esa comisión mencionó al arzobispo de Santo Domingo y al excontralor Federico Lalane José, además de representantes de instituciones vinculadas al área tributaria.
Díaz aseguró que el proceso se llevará a cabo con total transparencia y sin importar quiénes sean los propietarios de las bancas señaladas.
“Nosotros no vemos quién es el dueño, si es político o no. Eso no importa. Vamos a hacer el trabajo correctamente”, sostuvo.
El funcionario también reconoció que en el pasado existieron denuncias sobre presuntas irregularidades dentro del sistema de regulación de bancas y loterías, pero insistió en que las autoridades actuales trabajan para depurar y reorganizar el sector.
En otro orden, Díaz abordó temas relacionados con pagos pendientes del Estado, expropiaciones, deuda pública y la situación fiscal del país, reiterando que el Gobierno busca manejar la crisis económica “de manera responsable” sin poner en riesgo la estabilidad macroeconómica.