“Los sabios” en el olvido
En las sociedades más antiguas de la humanidad, los ancianos eran tesoros de sabiduría, asesores de primer orden en los momentos más apremiantes, en especial cuando se iba a declarar una guerra.
Esa valoración permaneció durante siglos, era lo que se denominaba “el consejo de sabios”, conocedores por su amplia experiencia cuando se estaba, o no, en capacidad de iniciar un proyecto comprometedor.
En la sociedad actual ese criterio ha desaparecido por completo, ya los consejos de las grandes empresas son regidos por jóvenes con “ideas de avanzada”, capaces de producir una “revolución administrativa”.
Esa creencia, verdad o mentira, también es aplicable al deporte competitivo, consciente de que a mayor edad las condiciones físicas se deterioran de forma natural.
Han sido muy pocos los que en algún deporte se han mantenido en la cima mucho tiempo, dado que a mayor edad disminuyen las capacidades.
Muchos atletas en deportes como el boxeo se han arriesgado a regresar después de un tiempo en el retiro, y los resultados han sido catastróficos, incluso muchos han perecido tras un combate.
Es por eso es que, conociendo al dedillo esa realidad, resulta inexplicable que el excampeón mundial Oscar de la Hoya anuncie que regresará al cuadrilátero.
Estoy seguro que el anuncio de De la Hoya es solo para sonar y mantener a su empresa en la cúspide, entre las diferentes promotoras de boxeo. Solo eso.
