Esta noche tenemos un eclipse. Para los antiguos este era un suceso maléfico, pero en estos tiempos es un hecho astronómico recurrente y punto, pero también un espectáculo mediático.
¿Tenían los antiguos algún motivo para abrigar temor ante un eclipse? Sí, además de servirles para calcular ciclos a partir de las series saros, eran la base de previsiones de hechos que afectaban la vida de personas y naciones.
La gente y las naciones de estos tiempos parecen inmunizadas ante estos fenómenos estelares
Hoy día los riesgos ante los eclipses están latentes, pero no deben ser despreciados como fuente maléfica, pero por una razón diferente.
La Tierra y la Luna comparten un mismo centro de gravedad —no un mismo punto—, que se encuentra dentro del planeta, alrededor del núcleo terrestre, al que se le conoce como baricentro. No es estable alrededor del núcleo y varía en la medida en que el satélite está más cerca o más alejado.
¿Podría esta tensión baricéntrica afectar la estabilidad del manto terrestre por la alineación de la estrella madre y de los dos planetas alrededor de las fechas de los eclipses? Los recursos de inteligencia artificial acaso podrían ayudar en esto con la elaboración de cruces estadísticos vinculados a los ciclos saros y a los ciclos metónicos.
Esta noche
A partir de las 9:30 de esta noche empieza el eclipse de luna que se extenderá hasta las 3:00 de la madrugada en el país y que podrá ser apreciado desde cualquier punto si el cielo está despejado, no importa que haya arenilla sahariana en la atmósfera.
El momento culminante tendrá lugar alrededor de la media noche, hora en que la Tierra proyectará su silueta sobre la Luna.
Esta es la única razón por la que ocurre un eclipse: la Luna, el Sol y la Tierra están alineados.
Cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol está nueva, empieza un nuevo ciclo de 28 o de 29 días. En este caso puede tapar la luz de esta estrella para una franja terrestre de alrededor de 112 kilómetros; desde los demás lugares desde donde pueda ser observada, esta interposición será parcial.
Si es, en cambio, la Tierra la que se encuentra directamente entre el Sol y la Luna, como ocurrirá esta noche, es plenilunio y la silueta planetaria puede llegar a cubrir totalmente el satélite.
Los eclipses ocurren en pareja, dos veces por año, en fechas opuestas según el calendario. Esto implica que, si tenemos un eclipse el 27 de agosto, tuvimos uno alrededor de finales de febrero e inicio de marzo, y si en julio 18 alguno de estos astros estuvo eclipsado, como ocurrió, hubo uno anterior este año entre enero y febrero.
En ocasiones los eclipses pueden ser extendidos, como el del 8 de junio de 1937, el más largo en más de mil años, o muy cortos, como julio 20 de 1963, de un minuto y 5 segundos.
Buena suerte, compatriotas.