Los grandes males
Uno de los grandes males que confronta todavía el deporte dominicano es el abandono de sus instalaciones. Decenas de obras, muchas de ellas construidas a un costo multimillonario, han sido abandonadas a su suerte.
Ha sido al parecer una política muy bien planificada, de construir y no dar mantenimiento de ningún tipo. Alguien planteó en una ocasión, que los grandes beneficios los deja la construcción, y que reparar solo es “paja pa la garza”, dejando bien claro que no vale la pena.
Sin embargo, por esa causa el deporte se ha estancado, al punto que obras diseminadas en todo el territorio nacional, en especial para realizar juegos nacionales, han sido abandonadas a suerte, a pesar que que tenían personal de más para ejecutar un trabajo adecuado en su mantenimiento.
En ese sentido, hay que reconocer la labor que viene realizando el actual incumben del Ministerio de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal.
Un recorrido por el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y por el Parque del Este son la mejor muestra de que “cuando de quiere se puede”, con una poca inversión.
El rescate de otras obras de importancia en el interior debe ser la meta a seguir.
RADARES. A partir de hoy estaré de vacaciones por unos días, esperando que cuando regrese todos estén de “maravillas”, algo muy difícil de lograr en este “Paraíso” que lleva el nombre de República Dominicana. Hasta luego!
