A seis meses de su entrega, Las Parras ya alcanza capacidad máxima en sus primeros cuadrantes
- Roberto Santana dijo que en junio iniciará a recibir el restante
El Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras alcanzó prácticamente su capacidad total de internos, al registrar 2,327 privados de libertad de un total de 2,328 disponibles en los dos primeros cuadrantes habilitados y entregados el pasado 19 de noviembre por el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED).
De acuerdo con datos de la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), en apenas seis meses los dos cuadrantes puestos en funcionamiento llegaron a su límite de ocupación, lo que proyecta un posible escenario de sobrepoblación antes de que sean entregados los tres cuadrantes restantes del complejo penitenciario Las Parras.
Esta situación provoca que el próximo mes de junio se iniciará la entrega de nuevas edificaciones con capacidad para alojar 2,400 internos adicionales, así lo informó el titular de la DGSPC, Roberto Santana.
Explicó que, una vez concretada la entrega, continuarán los traslados desde la Penitenciaría Nacional de La Victoria en grupos de 400 internos. Indicó que esta cantidad representa el límite manejable para el personal multidisciplinario encargado de la fase inicial de observación individual, clasificación y segregación entre preventivos y condenados, así como la aplicación de programas de tratamiento y rehabilitación.
El recinto Las Parras fue construido como parte de la estrategia del Estado dominicano para reducir el hacinamiento en las cárceles del país y mejorar las condiciones del sistema penitenciario nacional. Al momento de la entrega de los dos primeros cuadrantes por parte del MIVED a la DGSPC, se informó que entre los próximos meses y el último trimestre del año concluiría la construcción y entrega de los tres cuadrantes restantes, que completarán los cinco bloques del complejo penitenciario.
La Penitenciaría Nacional de La Victoria, históricamente uno de los recintos con mayor nivel de hacinamiento y condiciones precarias, ha sido uno de los principales centros desde donde se han realizado los traslados hacia Las Parras. Hasta el momento, alrededor de 1,000 privados de libertad han sido reubicados con el objetivo de garantizar mejores condiciones de vida, mayor seguridad y un trato más digno.
Sin embargo, debido a la rápida ocupación de los cuadrantes habilitados, las autoridades prevén acelerar la entrega de las áreas restantes del complejo penitenciario.
Durante el acto de entrega inicial, el MIVED había anunciado que para el tercer trimestre de este año estaría completada la construcción de los tres cuadrantes faltantes, lo que permitirá concluir el proyecto total del CCR Las Parras.
Infraestructura y capacidad del CCR Las Parras
Los dos cuadrantes habilitados cuentan con modernas instalaciones y áreas especializadas, entre ellas: celdas de observación, destinadas a personas que cometen delitos por primera vez. Funcionan como espacios de adaptación durante períodos de entre 10 y 30 días. Son individuales y disponen de cama, baño y ducha.
Celdas de reflexión: utilizadas para internos que incurren en faltas disciplinarias dentro del recinto, como peleas u otras acciones prohibidas. El tiempo de permanencia depende de la gravedad del hecho. También son individuales y están equipadas con cama, baño y ducha.
Celdas de máxima seguridad: dirigidas a privados de libertad vinculados al crimen organizado o procesos de extradición. Cada una cuenta con cama, baño y ducha.
Las celdas regulares tienen capacidad para dos, tres y hasta cinco internos, además de baños privados. Los cuadrantes también disponen de más de nueve duchas comunes.
El recinto cuenta además con consultorio médico, comedor, cocina, subestación eléctrica y plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otras facilidades.
Reforma penitenciaria y seguridad
El traslado de internos hacia Las Parras forma parte de la reforma penitenciaria impulsada por el Estado dominicano, enfocada en erradicar prácticas ilegales dentro de las cárceles, fortalecer la seguridad y promover la rehabilitación de los internos.
No obstante, las proyecciones indican que los dos cuadrantes actualmente habilitados podrían sobrepasar su capacidad en pocas semanas, reflejando la alta demanda y presión que enfrenta el sistema penitenciario dominicano.
El nuevo recinto, ubicado en San Antonio de Guerra, fue recibido por el director de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, quien explicó que el centro inició operaciones con personal multidisciplinario especializado compuesto por civiles formados durante ocho meses bajo una doctrina basada en el “cero ocio”, la educación y el trabajo.
Santana aseguró que este nuevo modelo penitenciario permitirá descongestionar cárceles tradicionales como La Victoria, considerada durante años una de las más sobrepobladas del país. El CCR Las Parras dispone de aproximadamente 500 cámaras de seguridad, verjas perimetrales, bloques cerrados, torres de vigilancia y un moderno centro de control y monitoreo interno. También cuenta con sistemas automatizados de acceso, videovigilancia, sensores y áreas destinadas a fuerzas especiales para responder ante emergencias.
La seguridad del complejo se complementa con un equipo canino K9 y agentes penitenciarios civiles capacitados por especialistas multidisciplinarios. Entre los requisitos para formar parte del personal figura no haber pertenecido anteriormente a la Policía Nacional ni a instituciones militares.
Asimismo, el complejo dispone de un edificio administrativo, áreas de registro como el acceso ECO 1 y estrictos protocolos de seguridad para el ingreso de personal y visitantes.
Recinto se enfoca en rehabilitación
El recinto Las Parras está enfocado en la rehabilitación, por lo que el complejo incluye aulas y espacios educativos, talleres de costura y formación técnica.
Iglesias y áreas de reflexión, salas de audiencia internas con el objetivo de reducir los traslados riesgosos.
Cuenta con áreas para visitas infantiles y conyugales con supervisión controlada.
Canchas deportivas, play de softball y zonas comunes para programas de disciplina física.
Además, cuenta con un dispensario médico, áreas de asistencia, cocina industrial, comedor, sistemas logísticos y una infraestructura autónoma que incluye: subestación eléctrica, sistemas de bombeo y acueducto interno, cisterna y acopio de agua.
Planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) con estándares internacionales, entre otras áreas.