Los conflictos entre condóminos y residenciales

Mediación
Alexis Rafael Peña.

En los diarios impresos, televisivos, radiales y la internet a diario se hacen eco de conflictos ocurridos en los residenciales o condominios, muchos de los cuales salen a relucir por algún acto violento entre sus residentes.

Esos conflictos son desavenencias provocados por hechos de simple conversación o malos entendidos o en ocasiones por desconocer mecanismos pacíficos de solución.

Según la fiscal del Distrito Nacional, Yenny Berenice, a esa entidad llegan alrededor de 60 conflictos de esa magnitud y que en la misma tratan de que los conflictos sean solucionados vía el método de la Conciliación. Mecanismo contenido en el Código Procesal Penal (CPP).

En el país existe una ley de condominio, pero no regula con claridad las responsabilidades de los habitantes en un residencial, ya que muchas de personas con de conocimientos altos universitarios, pero con pocos para convivir como personas, desconocen abordar conflictos de manera amigable y cortés.

Si nos ponemos analizar quienes viven en residenciales y en condominios, sus características son personas trabajadores, estudiosas y de clase media con valores fuera de práctica.

Son personas que no saben convivir con otros, no respetan los derechos de los demás y no suelen cumplir con los reglamentos. No asisten a las reuniones y si lo hacen es para enrostrar en los demás procedimientos indisciplinarios e irrespetuosos.

Ante ese tipo de procedimiento los conflictos son transformados en violentos. Espacio en el cual ya no se puede intervenir en un proceso de mediación y conciliación. Le corresponde la imposición de la ley, mediante un proceso judicial.

En residenciales y condominios los conflictos más usuales son: irrespeto al parqueo del otro, falta de pago de las cuotas de mantenimiento, filtraciones, ruidos, tinacos botando agua en los pasillos o toldos, basura, escaleras del bloque sucia, conexiones ilegales de energía eléctrica y de la internet; entre otros. No existe una relación de vecinos, a diferencia de los barrios y comunidades en donde la gente comparte sus alimentos, el tiempo, su dolor y alegría.

Ante esa situación soy partidario de una nueva ley de condominio, en la que se plantee mecanismos de resolución de conflictos y de no solucionarse de manera amigable definir el procedimiento claro para que sea el tribunal competente quien obligue al ciudadano a respetar las normas y reglas establecidas en casi todas las ocasiones en los estatutos de los residenciales.

La mediación es una técnica de la resolución alterna de conflictos que puede ayudar a las personas a lograr consensos de buenas intensiones, cuyos resultados favorecerían a una clase media que según el Programa de las Naciones Unidas (PNUD) que continua descendiendo a la pobreza, y de ocurrir podría dar lecciones.

Las personas debemos aprender a manejar la conflictividad cotidiana por medios pacíficos, porque a través de los mismos le permiten crecer y promover entre los suyos formas de vivir en sociedad a sus descendientes, sus hijo/as.

Promovamos una sociedad de dialogo, comunicación, tolerancia y de armonía; contar con estos valores nos permitiría crecer como persona y como sociedad del conocimiento.