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Los Bancos Centrales e innovadoras políticas frente a problemas no convencionales

A raíz de la gran crisis desatada en Estados Unidos a finales de 2008 y comienzos de 2009 la Reserva Federal (FED) o Banco central se vio obligada adoptar una serie de medidas de gran impacto ya que la economía presentaba problemas y las cosas no mejoraban.

Lo normal era pensar que habría que bajar la tasa de interés a corto plazo para estimular la demanda de las familias y las empresas por el flujo circular que todos aprendimos del profesor Samuelson en su obra “Curso de Economía Moderna”. Pero esta crisis era diferente. Entonces, la FED tuvo que recurrir a una vieja política inusual desde la Segunda Guerra Mundial compró bonos públicos de largo plazo de forma directa a cambio de lograr una expansión de la base monetaria ampliando su balance para combatir la recesión.

El pasado año específicamente en junio el Banco Central para estimular la economía se tomaron medidas como se observa “En junio de 2025, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) liberó RD$81 mil millones para estimular la economía dominicana, principalmente liberando RD$50 mil millones del encaje legal para sectores clave (construcción, manufactura, agropecuario, exportación, MIPYMES) a tasas bajas (máximo 9% anual), buscando contrarrestar la desaceleración económica y fortalecer la demanda interna, mediante un programa de provisión de liquidez con préstamos a bancos para que estos presten a productores.

Ambos programas tanto de la FED en compra de bonos de largo plazo, así como el del Banco Central mediante la liberalización del encaje legal nuestro, toman medidas no convencionales para estimular la economía. Los bancos centrales de las economías avanzadas usan sus balances para contener el riesgo o de inflación o de deflación estimulando la demanda agregada.

Es de todos conocido que antes las perturbaciones que sufren los mercados financieros y la economía real, se requiere de medidas a corto plazo que en el caso nuestro se refleja de forma intermitente en el mercado de divisas con un comportamiento temporal conocido y manejado por las autoridades monetarias. La provisión de liquidez para mantener ese mercado en rangos a tono es vital para los agentes económicos. Esas políticas basadas en los balances de reserva de divisas por parte del Banco han sido exitosas. Impiden la escalada y por ende la desestabilización de la economía.

Durante las últimas dos décadas y media (2000-2025) el Banco Central ha sorteado con éxito los vaivenes de las políticas internas y externas que salvo la crisis de 2003 del caso Baninter evento único por su magnitud y alcance requirió de la asesoría y experiencia internacional y cuyos efectos han perdurado, y en su momento afectaron a muchos, e hizo que se acumularan balances pagaderos en largo plazo.

Las variaciones de la tasa de interés en el corto y mediano plazo son objeto de seguimiento en los mercados monetarios, ayudan a retirar cuando bajan demasiado contribuyendo a la inversión en bienes duraderos o por el contrario cuando suben a inyectar fondos a las entidades. Pero ojo hay una interconexión directa entre la tasa de interés, la tasa de cambio, la inflación, las inversiones y el ahorro.

La tasa de interés activa de corto y de largo plazo afecta el endeudamiento de hogares y empresas, de ahí que los recortes hechos por la FED tres veces de 0.25%, desde septiembre, octubre, diciembre llegando al rango 3.50% a 3.75% han mejorado la perspectiva o el horizonte del año 2026, dado que los efectos de transmisión directa a nuestra economía están íntimamente relacionados con la política monetaria de la poderosa nación del Norte.

Lejos estamos de las medidas que tomó la FED de comprar bonos de largo plazo a cambio de dinero nuevo (en forma de reservas) ya que esta medida reduce la oferta de esos bonos con lo cual sube el precio de los bonos que quedan en el mercado y cae el rendimiento de otros títulos en consonancia con su oferta.

La inyección de dinero como sucedió en junio para sostener la política fiscal implica de por sí riesgo crediticio que puede afectar al mercado financiero, pues al ofertar dinero fuera de la tasa regular (9%) genera expectativas poco realistas. Fue una medida coyuntural para un momento dado.

La estrategia de vender instrumentos financieros por parte del Banco Central sustituyendo las altas tasas anteriores por las nuevas tasas más realistas y acorde al mercado, es muy acertada. Está demás decir que se prevé nuevas disminuciones dada la baja de la misma por transmisión de la FED. Pero esos desmontes tienen que ser graduales para evitar trastornos.

Las políticas de balance no convencionales probablemente cumplan con su función coyuntural, lo importante es mantener la liquidez del sistema que eviten males mayores.

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Economista y contador público, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con maestrías en Administración Pública (PUCMM), Manejo Sostenible del Agua (PUCMM), Contabilidad Tributaria (UASD) y Riesgo de Desastres y Gobernanza del Cambio Climático (Universidad Alfonso X el Sa...

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