Los Alcarrizos: la conectividad que redefine el valor de vivir en la periferia

La extensión de la Línea 2C del Metro cambia la movilidad, eleva el valor del suelo y abre nuevas oportunidades de inversión en el municipio. Pero mientras crece la conectividad, persisten otros retos urbanos.-

Santo Domingo.- A las seis de la mañana, cuando todavía muchas casas permanecen en silencio, ya hay personas caminando hacia la estación del Metro en Los Alcarrizos.

Algunos llevan mochilas, otros termos de café o loncheras. Durante años, el inicio de su jornada significaba largas filas para abordar un carro público o una guagua en la autopista Juan Pablo Duarte, en medio del tráfico que cada día conecta a miles de trabajadores con la capital.

Hoy el trayecto comienza de otra manera.

Con la puesta en funcionamiento de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, el municipio quedó conectado al sistema de transporte masivo de la ciudad, reduciendo tiempos de traslado y cambiando la dinámica de movilidad en la zona oeste del Gran Santo Domingo.

La extensión incorpora cinco estaciones, entre ellas Pablo Adón Guzmán, ubicada en la entrada del municipio y nombrada en honor al histórico dirigente comunitario de Los Alcarrizos.

Pero el impacto del Metro va más allá del transporte.

También comienza a sentirse en la economía local, en el mercado inmobiliario y en la forma en que se planifica el crecimiento del municipio.

El impacto económico

Para el economista Juan del Rosario, las obras de transporte masivo tienen efectos que muchas veces no se perciben inmediatamente.

“Toda obra que satisface una demanda social, como el transporte, es rentable para el Estado”, explica.

Sin embargo, aclara que esa rentabilidad no se mide solo en términos financieros.

“Hay una tasa interna de retorno económica, pero también una tasa interna de retorno social”.

Uno de los beneficios más visibles está en el gasto diario de los trabajadores.

Economista Juan del Rosario
Economista Juan del Rosario

“Hay familias que gastaban entre doscientos y trescientos pesos diarios en transporte para trasladarse desde Los Alcarrizos hasta Santo Domingo. Cuando ese gasto se reduce, ese dinero se convierte en un ingreso adicional para la familia”.

También hay impacto en la productividad.

“El hecho de que el transporte sea más rápido y eficiente reduce el ausentismo laboral y mejora la productividad”.

La plusvalía del territorio

La mejora en la conectividad también comienza a reflejarse en el mercado inmobiliario.

La asesora inmobiliaria Pamela de la Rosa explica que infraestructuras como el Metro suelen provocar un aumento en el valor del suelo.

“Va a impactar de una forma trascendental, porque ya el ciudadano de a pie no lo va a pensar tanto para mudarse a esas zonas”, afirma.

Según explica, el alto costo de las viviendas en el centro de la ciudad ha empujado a muchas familias hacia las periferias.

“Hoy una vivienda de bajo costo tiene un tope de aproximadamente 5.4 millones de pesos. Para muchas familias mudarse al centro de la ciudad es prácticamente imposible por los sueldos que se perciben”.

En ese contexto, la nueva conectividad puede convertir a Los Alcarrizos en una alternativa más atractiva para vivir.

“Con el Metro esa zona deja de sentirse tan lejos y eso aumenta la plusvalía de las propiedades”.

Los números ya reflejan ese cambio.

Actualmente el precio del metro cuadrado para apartamentos en proyectos residenciales de la zona oscila entre 47 mil y 55 mil pesos, dependiendo de las características del proyecto.

Hace apenas una década, el panorama era muy distinto.

“Mirando hacia 2015, el precio del metro cuadrado rondaba aproximadamente los 28 mil pesos”, explica.

La diferencia refleja cómo las expectativas de infraestructura y conectividad influyen en el valor del suelo.

Nodo estratégico de conexión

Más allá del mercado inmobiliario, la ubicación del municipio también adquiere mayor relevancia logística.

Según explica De la Rosa, Los Alcarrizos ocupa un punto estratégico dentro de la red de transporte del país.

“Esa zona te conecta con el puerto de Haina, con la zona norte a través de la autopista Juan Pablo Duarte, con el sur y también con el este mediante la circunvalación”, explica.

Esa conectividad podría atraer nuevas inversiones comerciales y empresariales.

“Va a incentivar que se instalen más empresas, más comercios y que los microempresarios puedan abrir negocios alrededor de las estaciones del Metro”, argumenta.

El reto de ordenar el crecimiento

La llegada de nuevas infraestructuras y el dinamismo económico que comienza a percibirse en el municipio también plantea un desafío: ordenar el crecimiento.

Para el alcalde Junior Santos, el momento exige planificar con visión de futuro. El ayuntamiento trabaja en un plan de ordenamiento territorial que busca orientar el desarrollo urbano y evitar que la expansión ocurra de forma desorganizada.

Una de las propuestas contempla permitir mayor densidad en zonas cercanas a las grandes infraestructuras de transporte.

“Estamos planteando que en algunos polígonos la densidad mínima sea de 14 pisos en adelante, porque hay inversiones en infraestructura que obligan a aprovechar mejor el suelo”, explica.

La ubicación del municipio refuerza ese potencial. Desde allí se conecta con el norte del país a través de la Autopista Juan Pablo Duarte, mientras distintos corredores viales facilitan el acceso hacia otras zonas de la capital. A ese entramado se suman obras como la Circunvalación de Santo Domingo y el proyecto de una circunvalación interna que busca conectar sectores como Pantoja, Palmarejo y La Isabela para mejorar la movilidad.

De modo que, el ayuntamiento también promueve incentivos para atraer inversiones. Entre ellos figura el acuerdo 80-20, mediante el cual se ofrecen reducciones en tasas municipales a empresas que se instalen en el municipio y generen empleo local.

“Nosotros descontamos tasas equivalentes al 20 % de los impuestos, siempre que las empresas contraten al menos el 80 % de los empleos no especializados entre residentes de Los Alcarrizos”, señala el alcalde.

Sin embargo, el propio alcalde reconoce que aún quedan retos importantes: continuar el saneamiento de cañadas, mejorar la infraestructura urbana y fortalecer los servicios básicos para acompañar el crecimiento del municipio.

Las demandas pendientes

En los barrios, esas necesidades siguen siendo visibles.

Cynthia Fabián, residente del sector San Rafael, reconoce que el municipio ha cambiado, pero considera que todavía quedan obras importantes por realizar.

“Las calles antes eran caminos de tierra. Hoy están asfaltadas, pero muchas tienen más de veinte años y necesitan reparación”.

Cynthia Fabián
Cynthia Fabián

También menciona la paralización de obras como la remodelación del mercado municipal, donde comerciantes de más de 25 barrios venden sus productos.

En comunidades como El Chucho y Villa Los Peloteros, los residentes también han pedido la intervención de las autoridades para mejorar servicios como iluminación pública y saneamiento de cañadas.

“Cuando un callejón no tiene luz, incluso a la policía se le dificulta entrar”, afirma.

Donde antes pasaba el tren

Para muchos residentes antiguos, el cambio del municipio es difícil de imaginar si miran hacia atrás.

Rubén Darío Núñez, quien vive en Los Alcarrizos desde finales de los años noventa, recuerda otra realidad: “Antes esto era prácticamente sembradío de caña, potreros y fincas”.

Hace décadas, por la zona de Los Alcarrizos pasaban los rieles que transportaban caña hacia los ingenios azucareros.

Hoy, sobre ese mismo territorio, circula un sistema de transporte que mueve a miles de personas cada día.

Entre el recuerdo del tren de caña y el sonido de los vagones del Metro, Los Alcarrizos atraviesa una transformación profunda.

Un municipio que durante décadas fue visto como periferia comienza ahora a redefinir su lugar dentro de la ciudad: el de una puerta de entrada conectada al corazón del Gran Santo Domingo.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la...