Lo que los hijos de Angelina Jolie han dicho sobre Brad Pitt hasta renunciar a su apellido

Los Hijos de Brad Pitt
Los Hijos de Brad Pitt

Nueva York.- El 18º cumpleaños de los mellizos de Angelina Jolie y Brad Pitt ha cerrado una etapa en la era Brangelina. Con Knox y Vivienne ya mayores de edad, ha finalizado también el acuerdo de custodia que ambos actores mantenían desde su divorcio.

Este cambio permite ahora a Angelina Jolie trasladar su residencia fuera de Los Ángeles si así lo desea, una posibilidad limitada mientras sus hijos eran menores de edad. Con Maddox (24), Pax (22), Zahara (21), Shiloh (20) y los mellizos Knox y Vivienne (18) ya en edad adulta, la familia inicia un nuevo capítulomarcadopor las decisiones individuales de cada uno de sus hijos.

Según revelaciones recogidas en diversos medios, los seis hijos comparten una visión muy crítica de Brad Pitt y responsabilizan al actor de la ruptura familiar. Ellos no parecen querer perdonar lo que él le hizo a su madre antes, durante y después del divorcio. Esta postura se ha hecho especialmente evidente tras los anuncios legales de Maddox, Zahara y Shiloh, quienes han solicitado oficialmente eliminar el apellido "Pitt" de sus nombres, optando por usar únicamente Jolie.

Brad, de 62 años, y Angelina, de 51, se casaron en 2014 en una ceremonia en su castillo francés del Château Miraval, pero su relación terminó dos años después de forma abrupta cuando la actriz solicitó el divorcio en septiembre de 2016 , alegando diferencias irreconciliables después de lo que sucedió durante un vuelo en un trayecto entre Niza y Los Ángeles. Entonces la protagonista de Maléfica se refugió en una mansión alquilada en Malibú con los seis niños, entonces todos menores de edad junto a su hermano James, mientras Pitt se quedó en el que había sido hasta ese momento el hogar conyugal en Los Feliz.

departamento de policía de Los Ángeles investigaba un incidente ocurrido el 14 de septiembre en el avión privado de la pareja cuando, en medio de una discusión con Angelina, el actor habría agredido verbal y físicamente a su hijo mayor. Un episodio investigado tanto por el Departamento de Servicios para la Infancia y la Familia del condado de Los Ángeles como por el FBI, que finalmente cerraron el caso sin presentar cargos contra el actor, aunque Brad solo podía ver a sus hijos bajo supervisión y tendría que someterse a test de alcohol y drogas sin previo aviso.

Con el tiempo, el propio actor llegó a reconocer sus problemas con la bebida. "No recuerdo ni un día desde que salí de la universidad en el que no hubiera estado bebiendo o me hubiera tomado algo", revelaba. "Cuando formé mi familia detuve todo excepto el alcohol. Incluso este último año estaba bebiendo demasiado".

Aquel episodio en el avión no solo precipitó la ruptura, sino que marcó el comienzo de una batalla judicial que se prolongaría durante años. La expareja se vio envuelta en uno de los enfrentamientos legales más arduos y mediáticos de Hollywood, primero por la custodia de sus hijos y, después, por la venta del Château Miraval y del viñedo francés que habían compartido a partes iguales, un conflicto que a día de hoy no han solucionado. El desgaste provocado por este largo proceso también habría llevado a los hijos de la pareja a tomar partido y distanciarse de su padre.

Sobre el autor

Fausto Polanco

Editor de Espectáculos. Autor del libro Merengueros.