Martes, 16 de julio, 2019 | 12:43 pm

Lo más democrático…



Por más que quieran los más apasionados seguidores de Danilo Medina y de Leonel Fernández, si uno decidiera retirarse para dirigir el partido y otro para ser profesor en la Sorbona, seguiríamos bien, gracias. Nadie es imprescindible. Y si acaso alguno lo fuera, los cementerios del mundo entero guardan su cuota de imprescindibles, héroes y líderes de quienes su país prescindió.

Larga, saludable y próspera vida deseo a ambos presidentes, pero habrá algún momento en que uno ni otro tendrán como hoy al país en vilo por sus coincidentes e incompatibles intenciones. Solo uno podría ser candidato, si es habilitado Medina.

La cuestión no es dizque evitar que se “viole” la Constitución, porque cómo reformarla es parte de ella misma, puede hacerse legal y legítimamente, como van ya 39 veces según la tradición política dominicana. Se violaría la palabra de un político, pero quien crea en ellos o en periodistas no puede también creer en Dios. El dilema es sencillo: ¿por qué prefieren algunos imponer inhabilitación en vez de medir fuerzas?

Publicidad