Les quedó bonito

Renaldo Bodden
Renaldo Bodden

Desde donde presencié el juego también se debatió comparativamente sobre la asistencia de más 50 mil aficionados al Estadio Latinoamericano de Cuba.

Son realidades diferentes, el aspecto político es un ingrediente, sólo observar dos presidentes en primera fila apuesta a concurrencia multitudinaria.

Barack Obama y Raúl Castro lograron el objetivo y con el comportamiento de ambos el mundo observó que el deporte es la actividad que más voluntades entrelaza. ¡Sólo faltó Fidel! Un enfermo del béisbol que en sus años mozos “aceptaba” perder en otros deportes, menos en pelota.

No sé a otros, pero me resulta extraño que nunca un presidente de los Estados Unidos haya visitado la República Dominicana. Otros debates están sobre el tapete, incluyendo el perjuicio que recibiría el béisbol dominicano con la relación Cuba-Estados Unidos.

Ese es un tema de otra entrega que incluye la voluntad política del sucesor de Obama, quien estaba en sus aguas porque gusta de tirar “primera bola”.

Lo cierto es que el juego Tampa-Cuba resultó ser un show de “grandesligas”, con el lujo de Derek Jeter, Dave Winfield y Luis Tiant, incluidso. ¡Les quedó bonito!