Le quitaron la visa por "estar muy ocupado" y hacer quedar mal a un embajador
- Roberto Rosario detalla su punto de vista sobre las motivaciones que le llevaron a perder su pase a Estados Unidos
Santo Domingo.- Las recientes declaraciones de la actual embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah Campos, sobre la cancelación de visados motivados por sectores locales, reabrieron el debate de uno de los casos más sonados, el del expresidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, mientras James Wally Brewster, era embajador en el país.
El origen del conflicto
Según Rosario, el problema comenzó mientras la JCE organizaba las elecciones generales del 2016.

En medio del montaje electoral, el embajador Brewster habría solicitado una reunión para tratar los efectos de la Ley 169-14, creada tras la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional para regularizar situaciones vinculadas a la nacionalidad de hijos de extranjeros.
Rosario explicó que la intensa carga de trabajo retrasó el encuentro, situación que, según su relato, generó molestia en el diplomático estadounidense.
Asegura que Brewster llegó incluso a comunicarse con el entonces presidente Danilo Medina y con la Cancillería dominicana para presionar por la reunión. “Cuando finalmente lo recibimos, llegó con una actitud”, sostuvo Rosario.
La disputa por la supuesta lista de 1,500 personas
Uno de los puntos más tensos del encuentro giró en torno a una alegada lista de 1,500 personas que, según el embajador, no habían sido tomadas en cuenta para nacionalidad pese a la legislación aprobada.
Rosario afirmó que Brewster le reclamó que lo estaba haciendo quedar mal ante el Departamento de Estado de Estados Unidos porque dichas personas supuestamente habían perdido la nacionalidad dominicana.
Sin embargo, el entonces presidente de la JCE asegura que pidió ver la lista y que el embajador se negó a entregarla.
Como forma de salida al conflicto, se acordó instalar una oficina en la Cancillería para que cualquier persona afectada pudiera acudir a documentarse.
Rosario indicó que se otorgó un plazo inicial de un mes y posteriormente una prórroga, pero según afirmó, nadie se presentó.
Desde su perspectiva, aquella lista nunca existió y el verdadero objetivo era presionar a las autoridades dominicanas para otorgar nacionalidad de forma masiva, ignorando los criterios establecidos por la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional.
El retiro de la visa
Rosario relató que, poco tiempo después de esos acontecimientos, recibió la visita del cónsul de Estados Unidos en su oficina para retirarle la visa diplomática que poseía debido a su cargo.
Según explicó, el procedimiento le pareció inusual, ya que normalmente las cancelaciones de visado son notificadas cuando la persona intenta ingresar a territorio estadounidense.
Fue entonces cuando, de acuerdo con su versión, entregó voluntariamente también su pasaporte personal y dijo al funcionario: “Tengo también esta otra visa”.
Posteriormente, asegura que fue informado de que su visado personal también había sido cancelado.
“Fue una retaliación política”
El expresidente de la JCE considera que la medida fue una represalia por su postura frente al tema de la nacionalidad y por lo que definió como una defensa de la soberanía dominicana.
Rosario sostuvo que, contrario a otras figuras públicas que prefieren guardar silencio ante decisiones similares, decidió convocar una rueda de prensa inmediatamente después del hecho para informar al país lo ocurrido.
Además, recordó que posteriormente volvió a presentarse como candidato para integrar la JCE, como una forma de demostrar que no tenía asuntos pendientes ni elementos que ocultar.
A su juicio, la cancelación de su visado no obedeció a temas judiciales o personales, sino a una decisión estrictamente política en medio de las tensiones diplomáticas de la época sobre la política migratoria y de nacionalidad de República Dominicana.
Rosario ofreció estas declaraciones en el programa radial Esto No Tiene Nombre.
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