Las palabras de Juan B.
No es común en nuestro país que un empresario de gran éxito conceda una entrevista, prepare declaraciones, acuda a programas de radio o televisión, escriba su autobiografía, imparta cátedra acerca del éxito gerencial o se preste a dar declaraciones acerca de su vida.
Sin embargo, la semana pasada Juan B. Vicini LLuberes acudió a una entrevista televisiva cuyo contenido fue replicado en la prensa, respondiendo preguntas acerca de sus vivencias empresariales, raíces de su legado familiar y de negocios, experiencias y visión del futuro. Con su comparecencia, Vicini se une a José Luis Corripio (Pepín), otro empresario de gran éxito y legado familiar, quien ya había concedido entrevistas e impartido charlas relacionadas con sus propias experiencias y filosofía de gestión de negocios.
Ambos líderes del quehacer nacional presentan ciertas coincidencias. La primera es el respeto por el legado familiar, conscientes de que sus actividades han servido para aprovechar oportunidades y expandir la base de negocios que recibieron de sus antepasados. Lo segundo es la virtud del trabajo, esencia imprescindible para el logro del éxito.
La tercera coincidencia está en la frugalidad, entendida como la ausencia del exhibicionismo enrostrado de sus riquezas y éxitos a los demás. La cuarta está expresada en el trato, respeto y apoyo a los colaboradores de sus negocios, basado en el trato justo e igualitario.
Finalmente, observamos como ambos se plantean con cautela, pero con firmeza, la necesidad de evaluar muy a fondo las diferentes oportunidades de negocios que se les presentan y hacer de ello el mejor provecho posible. Estos puntos en común, más que coincidencias, son lecciones básicas que permiten entender cómo y por qué se alcanzan el éxito, y prosperan los bienes puestos a su cargo.
Algo de lo cual empresarios y políticos por igual, grandes o pequeños, pueden aprender y practicar.
