Las mascotas en residenciales y condominios
Cuando pensé en este tema por sugerencia de una de las lectoras de Conflictos y Mediaciones, vi alrededor en donde vivo y noté que varios de los y las vecino/as tienen en su apartamento una mascota: gatos, perros, aves u otros (roedores e insectos).
Convivir con personas y animales en lugares de poco espacio físico es complejo y complicado, ya que estos requieren realizar sus necesidades “fisiológicas” como tales en lugares actos para los que viven en el residencial o condominio. Es decir, el área común. Además, las diversas enfermedades que estos transmiten a las personas.
No todos los condominios y residenciales cuentan con espacios de recreación para sus habitantes, no. He notado que el único espacio con los que cuentan esas personas para recrearse son las azoteas, balcones, parqueos y una pequeña área verde. La ley exige a los que construyen, que los condominios y residenciales deben contar con un área para la recreación y diversión de las personas que ocuparan los apartamentos.
Sin embargo, las azoteas; muchas de las cuales están ocupadas por tinacos, alambres del tendido eléctrico y de las compañías de cables u objetos dañados depositados por propietarios e inquilinos que no piensan en la otra persona.
Son varias las complicaciones y a la vez provocan conflictos que llegan a los comités del condominio para ser analizados y buscar respuestas a los mismos. Muchas de las cuales se les hace llegar comunicaciones directas a lo/as propietarios indicando las reglas establecidas en los estatutos de su condominio, las cuales las personas que habitan en esos espacio las desconocen, porque las tienen, pero no las leen o simplemente no las tienen.
Peor aún, ninguna autoridad de la alcaldía o del Ministerio de Obras Publicas vigila que los residenciales y condominios tengan reglas claras y a la vez conocidas por sus habitantes.
Los animales en residenciales y condominios provocan situaciones muy conflictivas y a veces pleitos; ya que a los y las propietarios de esos animales se les pone en conocimiento las reglas establecidas y los mismos las obvian.
He conocidos personas las cuales han vivido situaciones difíciles con vecinos que cuentan en sus apartamentos con mascotas, las cuales hacen muchos ruidos, se orinan en las escaleras y en las aéreas verdes hacen sus necesidades fecales.
Esas áreas son de todos y todas los condóminos, no de nadie en particular. Las quedas de los vecinos llueven, como por ejemplo cuando los bañan, les dan sus comidas y los molestosos ruidos que a cualquier hora estos realizan.
Son los y las propietarios que deben considerar esas situaciones y tomar las medidas de lugar para no molestar a su familia: el vecino/a. espero que alguna autoridad competente tome algún apunte sobre esos casos y ponga en cintura a las personas que hacen de esos espacios lugares invivibles.
Deberíamos todos respetarnos y a la vez ser respetuoso con el otro, ya que no sabemos en qué momentos requeriremos a esa persona que le estamos haciendo de una vida posible (imposible). Nos dé una acogida en el momento que la necesitamos. Manos a la obra, tal vez no deberíamos auxiliarnos de las autoridades y que sea por iniciativas propias que actuemos y nos comprometamos ser personas, como debe ser.
