Las dudas sobre nuevo estadio

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel

El anuncio que realizó Jorge Subero Isa, de que ya es una realidad la construcción de un moderno estadio de béisbol, donde está ubicado el Quisqueya Juan Marichal, todavía deja muchas dudas sobre su ejecución.

Y es que, si bien está definido y claro, el aporte que hará el Estado, con miles de metros donde se levantaría el proyecto, no se han identificado los posibles inversionistas privados.

De acuerdo a lo anunciado el pasado miércoles, el costo del nuevo estadio, conjuntamente con proyectos inmobiliarios, comerciales y turísticos, oscilaría entre los 250 y 300 millones de dólares. Una cifra bastante respetable.
Hasta ahora, que se conozca, porque la información que se ofreció no fue lo suficiente clara, ningún inversionista dominicano, ni siquiera los accionistas más poderosos económicamente, de los equipos que accionan en ese parque, han mostrado interés en ese tipo de proyecto, por menos, nunca lo han manifestado.

La idea de construir un moderno estadio de béisbol, con todas las especificaciones para estar a la par, con los de Grandes Ligas, viene desde el 27 de febrero de 2009, cuando el ex presidente Leonel Fernández, anunció ante la Asamblea Nacional, el ambicioso proyecto para transformar esa estructura.

En esa oportunidad, Fernández dijo que se sumaría un hotel cinco estrellas, un museo deportivo, y un casino en las áreas subyacentes.

Pero también en 2005, cuatro años antes, también se anunció un proyecto denominado “Beisbolandia”, que tampoco nunca arrancó.
El país necesita un estadio moderno, eso no se discute, el actual data de 1955, pero se debe despejar , es si en realidad, los inversionistas están dispuestos de ser parte accionaria, por primera vez, que se sepa, junto al Estado, en un proyecto deportivo e inmobiliario.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera comenzó en Radio Televisión Dominicana a finales de la década de 1960, cuando, por casualidad, se le asignó cubrir deportes en ausencia de otro periodista.