Sábado, 23 de febrero, 2019 | 4:25 am

Las domésticas en condominios



Llama mucho la atención como los y las propietarios de los apartamentos en condominios y residenciales delegan las responsabilidades que son propias de su personalidad y que ejecutan las señoras que realizan las funciones de limpieza, cuidado y traslado de las personas menores de edad (hijo/as) a los centros educativos y de recreación.

Esas acciones deben preocupar a cualquier persona que note lo que en estos precisos momentos estoy tratando de llamar la atención no solo a los que viven en condominios, sino a los que en el futuro les interesa vivir en esos lugares.

Lo que trato de explicar en esa semana, es que en ocasiones delegamos actividades y funciones que son propias de padres y no de responsables de los asuntos de poca magnitud en el hogar. Sin embargo, noto que las domesticas son las que deciden los desayunos, almuerzos y las cenas u otras actividades.

Pero además, son las personas responsables de guiar a nuestros hijos a los estudios, deportes, cultura y la diversión sana.

Las domesticas, personas que no se pueden prescindir de ellas, ya que no solo sostiene el coche de la persona menor de edad, sino que son las que están mayor tiempo en el apartamento con los hijos e hijas.

Esas personas son las que cuando se realiza una reparación en el apartamento de plomería, electricidad, pintura, tecnología, filtraciones u otras dificultades, son a las cuales se les asignas esas responsabilidades.

Provocando en variadas ocasiones que tales reparaciones no respondan a las requeridas por las personas propietarias.

Existe un punto que a punto de vistas de personas con las cuales he socializados sobre el rol de esas personas en la familia y hemos coincidido en que existe un descuido real de las cabezas de familia: padre y madre.

Porque existen roles que son responsabilidades de estos y los mismos delegan en la domestica por comodidad o confianza. Punto que nos invita a reflexionar de manera personal y colectiva,

Observo por ejemplo, que al acudir algún técnico al apartamento, los señores propietarios delegan esa inspección en la domesticas y lo que es de mayor gravedad, son las que deciden que el trabajo realizado esta bien o mal realizado y punto. Además, estos molestan a los condóminos y ni siquiera se dan por enterados.

Pero además, las mismas no cuentan con un control sobre la racionalidad del agua, la electricidad, el gas u otros productos del hogar. Los mismos son utilizados sin ningún control. Los perjudicados son sus supervisores, condóminos, ya que el consumo lo pagamos todos. Lo que perjudica al residencial y a los que están al día en sus cuotas de mantenimiento.

Narro esas situaciones, porque son vivencias de los años que ocupo un espacio en lugares como estos y en donde el individualismo está presente en casi en todas las mayorías de las acciones de los condóminos. Lamentablemente es así.

Otros puntos a destacar. Desperdicio del agua, basura en las escaleras, abandono de utensilios que los propietarios ni se imaginan que están en desuso y productos del hogar de la limpieza mal utilizados o gastados en abundancia o simplemente desperdiciados.

Realmente esas señoras deben ser bien orientadas y supervisadas por quienes deciden tener a alguien en el apartamento.

Existen excepciones, claro, pero son las menos.

Alexis Rafael Peña.

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