Luego de un profundo análisis sobre la política en la República Dominicana, estuve reflexionando sobre cada estructura que conforma un partido político, llamando mi atención la parte fundamental: la humana.
Cuando hablamos de base en un contexto de infraestructura, destacan ciertos elementos como son: soporte, peso, carga, seguridad, nivelación, estabilidad y durabilidad. Lo mismo ocurre cuando hablamos de las bases de los partidos políticos, las cuales están conformadas por un engranaje que permite su éxito o fracaso en cualquier evento electoral.
Las bases de los partidos están compuestas por militantes, comités partidarios y afiliados que, siguiendo una misma ideología e intereses comunes, presentan a la población sus ideas y compiten en los procesos electorales.
Cuando un partido político tiene una base sólida por más de 20 años, aún estando fuera del poder, se puede decir que este goza de la fidelidad y el respeto de sus miembros, lo cual debe valorarse y fortalecerse; pero la falta de visión de las altas direcciones muchas veces podría entorpecer este proceso.
Me entristece en gran manera y a la vez me sorprende la forma tan tosca y abusiva como algunos políticos del PRM están tratando a los miembros de su propio partido.
Si bien es cierto que hay puestos claves de decisión que no pueden ser delegados en nadie que no sea de confianza, me parece absurdo el hecho de llegar a una institución y empezar a desvincular a los colaboradores de un día para otro, sin ningún motivo o remordimiento.
Se supone que esta es una práctica que fue totalmente repudiada por el PRM cuando era oposición, ya que vulnera los derechos ciudadanos; pero el otro partido lo hacía con los contrarios. “Los malos” protegían a su gente, mientras ustedes golpean a su propia familia.
El 2028 está a la vuelta de la esquina, el panorama electoral se pinta un poco incierto y ahora es que falta mambo. Dicen por ahí que las elecciones se pierden o se ganan en las mesas, otros afirman que en la JCE; entonces, ¿quién ganará las elecciones si no hay quien defienda los votos?
Ojalá este artículo llegue a las personas correctas, recordando que ningún reino dividido está destinado a prevalecer, aunque históricamente este partido ha dado indicios de estar destinado a la autodestrucción.
El compromiso del PRM es con el pueblo, pero eso debe reflejarse en hechos, no en palabras. Ustedes tienen la oportunidad de casarse con la gloria este 2028, pero están debilitando sus “columnas”, y no hay que estudiar ingeniería para saber lo que eso significa.
Esperando que la ambición y el “echavainismo” no le ganen a la razón, me despido exhortándoles a que ya paren esta locura, porque muchos están jugando con el futuro del partido y les aseguro, hermanos míos, que el PRM ya no aguanta otra división.
Aquel que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte; pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo, es poderoso.
Lao-Tse