El Reino Unido, Suecia y otros 12 países de la Unión Europea están instando a tener precaución en relación a las nuevas normas para los servicios de Internet, alineándose contra llamados previos de Francia y Alemania para restringir el poder cada vez más grande de Google y otras compañías de servicios en línea.
Los reguladores “deberían abstenerse de elaborar una norma única” para las denominadas plataformas en línea y considerar alternativas antes de “añadir nuevas y onerosas regulaciones”, dijeron los gobiernos europeos en una carta dirigida a los Países Bajos, que actualmente ocupan la presidencia de la UE.
Con la meta de lograr un escrutinio más estricto en relación a los motores de búsqueda, redes sociales y tiendas de aplicaciones, se espera que esta semana la Comisión Europea diga que las plataformas en línea ya no podrán evitar las normas que rigen en otros sectores, como ocurre en el caso de las telecomunicaciones y de la radiodifusión. La UE quiere avivar la economía en línea de la región.
Anteriormente, Francia y Alemania habían pedido a los funcionarios de la UE implementar regulaciones adicionales sobre Google de Alphabet Inc., Amazon.com Inc., Facebook Inc. y Apple Inc.