La SIPEN apuesta por los fondos generacionales

Frederich Bergés
Frederich E. Bergés

La Superintendencia de Pensiones (SIPEN) presentó esta semana su Plan Estratégico Institucional 2026-2030, encabezado por el superintendente Francisco A. Torres, en un acto que reunió en el Hotel JW Marriott a directivos de las AFP, la ADAFP y otros profesionales del ramo.

El plan se organiza en cinco ejes. Primero, modernizar la supervisión y regulación del sistema para responder mejor a los riesgos del entorno financiero actual. Esto, a pesar de que el 65 % de las inversiones de las AFP están en manos del Estado. Segundo, fortalecer la gestión basada en datos y resultados, con indicadores de desempeño más robustos.

Tercero —el más llamativo—, ampliar y diversificar el ahorro para el retiro mediante los fondos generacionales: un esquema que ajusta automáticamente el riesgo de cada afiliado según su edad, a diferencia del sistema actual de fondos únicos. Para prepararlo, SIPEN capacitará a técnicos propios, del Banco Central, la Superintendencia del Mercado de Valores y las AFP. Cuarto, reforzar la educación previsional, apoyada en herramientas como el cuestionario "Tu Futuro". Quinto, avanzar en transformación digital y mejora continua de procesos internos.

Vale la pena mirar a México, donde este modelo lleva seis años funcionando. Tras migrar en 2019 de un esquema de multifondos a las Fondos Generacionales, agrupadas por año de nacimiento, se ha observado mayor duración y diversificación de los portafolios de inversión, con menos concentración en deuda gubernamental. El Banco de México estimó que el cambio elevaría las tasas de reemplazo entre dos y cuatro puntos porcentuales para los afiliados más jóvenes.

El matiz importante: dentro de cada fondo generacional, el rendimiento sigue dependiendo de qué administradora gestiona el dinero, así que la comisión y la calidad de gestión de cada AFP seguirán siendo decisivas.

Si SIPEN avanza en esta dirección, el reto no será solo regulatorio, sino de comunicación: explicarle al afiliado dominicano —acostumbrado a elegir entre fondos por tipo de riesgo— por qué su dinero se moverá automáticamente entre clases de activos a medida que se acerque al retiro. La capacitación técnica que arranca ahora es apenas el primer paso de un proceso que, si sigue el patrón mexicano, tomará varios años en completarse.